El profesional, citado formalmente por la Fiscalía Especializada en Delitos contra la Propiedad e Integridad de las Personas bajo la carátula de homicidio culposo, enfrenta severas acusaciones no solo por la presunta negligencia en el diagnóstico tardío de un embarazo ectópico, sino también por haber intentado adulterar planillas y fichas de atención para ocultar la demora en la guardia. Pese a la contundencia de las medidas judiciales recabadas —que incluyeron allanamientos y secuestro de material fílmico—, el médico habría vuelto a cumplir labores dentro del Hospital Carlos Snopek.
La presencia del investigado en la atención al público habría derivado en una ola de cuestionamientos hacia los mecanismos de control e idoneidad del sistema público de salud. Frente al creciente rechazo y el impacto del caso, las autoridades del establecimiento habrían dispuesto en las últimas horas otorgarle una licencia preventiva para desafectarlo momentáneamente de la guardia.
Asimismo, trascendió que durante el transcurso de esta semana se concretaría una reunión clave con autoridades del Ministerio de Salud, donde la cartera sanitaria evaluaría la situación administrativa del profesional. Desde el área gubernamental existiría el compromiso de definir su apartamiento definitivo en caso de confirmarse las irregularidades en el desempeño de sus funciones.
Mientras la causa judicial encabezada por el fiscal Aldo Lozano aguarda peritajes clave, la familia de Yamila continúa movilizada en reclamo de justicia, exigiendo que todos los responsables del área médica y de enfermería rindan cuentas ante la ley y que se garantice el apartamiento efectivo de los imputados de la atención pública.