Rosa Sánchez directora del Bachillerato 21 brindó una pormenorizada explicación de los instrumentos con los que cuentan, también las limitaciones e incumbencias para este tipo de acontecimientos.
“Cada una de las instituciones tiene una resolución ministerial, el acuerdo escolar de convivencia elaborada en función de los requerimientos de cada institución educativa. Tenemos este marco legal con el cual nos manejamos, antiguamente llamado código de convivencia. Una vez que el alumno se inscribe debe conocerlo y seguir sus lineamientos”.
“La institución debe tener un plano de formación hacia los estudiantes, la conducta del estudiantado debe ser orientada por la familia y la escuela. Ambas instituciones importantes en la formación de un joven, es allí donde la escuela tiene un rol importante. Debe garantizar la enseñanza, valores, obligaciones, derechos inclusive”.
https://twitter.com/JujuyalMomento/status/1433026323719540736
Puertas adentro “los educandos” son regidos por tal acuerdo, independientemente de los espacios de formación y aprendizaje que el personal docente debe generar para la contención, buscando evitar al máximo las “prácticas reprochables”.
Si bien las escuelas no cuentan con un área específica o gabinete para resolver conflictos, al menos en el Bachillerato 21 ante casos de esta índole: se reúne el equipo institucional, se cita a los padres, se trata el tema con los alumnos involucrados.
“Contamos con el SAE un equipo interdisciplinario de apoyo, nosotros a recurrimos a este equipo para que apoye al joven. Tenemos protocolos de actuación en caso de violencia escolar en atención a lineamientos provinciales y nacionales”.
Todo lo que pasa afuera de la escuela corresponden a las denuncias que deben realizar los padres Todo lo que pasa afuera de la escuela corresponden a las denuncias que deben realizar los padres