Diversas dotaciones de rescatistas, brigadistas y operarios trabajan a contrarreloj para contener múltiples incidentes simultáneos en la capital y zonas aledañas, en un escenario crítico que promete extenderse debido a las condiciones climáticas actuales.
La situación más alarmante en materia de incendios se localiza sobre la Ruta nacional Nº 66, a la altura de Palpalá. En el sector conocido como "La Maicera", el fuego se expandió rápidamente sobre los pastizales, obligando al despliegue de cinco dotaciones de bomberos en simultáneo, incluyendo a la Brigada de Incendios Forestales, dotaciones policiales y bomberos voluntarios.
La densidad del humo sobre la calzada es tan alta que personal de Seguridad Vial debió apostarse en el lugar para regular el tránsito de manera preventiva y evitar accidentes. Al respecto, el director general de Emergencias, Ariel Mamaní, advirtió con preocupación que la mayoría de estos focos tienen un origen estrictamente antrópico.
En el casco urbano, el temporal causó serios destrozos materiales e interrupciones en la infraestructura. Uno de los episodios más notorios ocurrió en la avenida Santibáñez, donde un árbol de gran porte cayó pesadamente sobre la calzada, aplastando un vehículo estacionado y cortando por completo el tránsito vehicular. Afortunadamente, en este hecho en particular no se registraron víctimas.
Sin embargo, la periferia no corrió la misma suerte: en el barrio Alto Comedero, personal de rescate de bomberos debió intervenir de urgencia en una vivienda donde una persona quedó atrapada tras la caída de un árbol sobre la estructura. Este caso se suma al de un adulto mayor que debió ser derivado al Hospital Pablo Soria en la madrugada luego de que colapsara una mampostería sobre su hogar.
El impacto del viento también provocó un sinnúmero de postes caídos en los barrios periféricos, afectando tanto cables de alta tensión como servicios de videocable y telefonía. Ante el apagón masivo, las cuadrillas de la empresa Ejesa trabajan a pleno coordinando cortes de energía preventivos para permitir el despeje de las calles.
La enorme demanda vecinal llegó a saturar la línea 103 de Defensa Civil, que sufrió fluctuaciones de tensión, por lo que las emergencias están siendo canalizadas a través del 911 bajo un estricto orden de prioridades.
Ante este panorama adverso, las autoridades confirmaron que el pronóstico de altas temperaturas y fuertes ráfagas continuará hasta el día lunes, razón por la cual las fuerzas de seguridad permanecen en estado de apresto y conformarán un Comité de Emergencia (COE) nocturno para evaluar los daños y planificar las próximas horas.