Vendían comidas ilegalmente y agreden a inspectores
Dos vendedoras que estaban apostadas sobre calle Iguazú a la altura de la vieja terminal de ómnibus y que se dedicaban a la venta ilegal de comidas en el “baúl de un automóvil”, agredieron físicamente a inspectores municipales a fin de evitar el decomiso de la comida.
El hecho sucedió alrededor de las 12.45 del mediodía, cuando los trabajadores municipales detectaron la presencia de un vehículo estacionado sobre calle Iguazú de donde se procedía a la venta de comidas que eran transportadas en “tachos” que no contaban con la correspondiente autorización bromatológica.
Ante la evidente irregularidad, se dio el alerta y se procedió a labrar las actas respectivas, convocándose a personal de la Dirección de Tránsito para el secuestro del vehículo.
Según relató el Secretario de gobierno del Municipio, Dr. Gastón Millón, en ese momento dos mujeres comenzaron a agredir a los inspectores, quienes debieron correr ya que corría el riesgo su integridad física.
“Se detectó un vehículo con el baúl abierto que lo usaban para el expendio de comidas. El baúl era el mostrador, estaba absolutamente inmundo, una cosa horrible, estaba abierto y se vendían picantes varios de mondongo, pollo, etc.”, relató el funcionario municipal.
Agregó Millón, que “cuando los inspectores notaron esto se dieron cuenta que el vehículo no estaba habilitado para el comercio de comidas, no era un food trucks. Vino tránsito se labró el acta y cuando se empezó a decomisar la comida, los vendedores se pusieron violentos, amenazaron, en un primer momento hicieron lo de acercarse al inspector y antes de que lo mire, la persona se tiró para atrás, diciendo que soy mujer y me están pegando”.
Finalmente sostuvo, “los inspectores salen corriendo porque estas mujeres empiezan a perseguirlos porque las mujeres lo agreden, llegan a golpearlos”.
Como resultado del operativo, el vehículo fue demorado, la comida fue inutilizada. Los inspectores no sufrieron lesiones graves, pero según Millón, “hay que tener en cuenta que el Código de Faltas, aprobado por ordenanza 666, establece sanciones muy serias para la agresión a los funcionarios municipales”.
En ese momento no había personal policial, que habitualmente suele acompañar a los inspectores municipales, dado que en pleno operativos de reordenamiento en calle Iguazú, la policía está a disposición desde las 7 de la mañana y siendo las 12,30 y se tuvieron que retirar porque tienen que cubrir otras clases de tareas, destacó Millón. Esto fue a los 15 minutos del retiro de la Policía.

