La iniciativa busca respaldar un proyecto formal ya presentado ante el Ministerio de Salud para la apertura de un centro de rehabilitación de adicciones y una salita sanitaria en el sector.
Dante Carreras, integrante de la Asociación de Vecinos de las 47 Hectáreas, explicó que la urgencia nació del trabajo territorial conjunto con una iglesia evangélica: “Vimos la falta de contención que tenemos en nuestro barrio, en varios sectores, y cómo bajó la edad promedio de los chicos que empezaron a consumir y a tener esta adicción. Como vecinos dijimos: tenemos que hacer algo”, señaló, detallando que continúan sumando adhesiones en espacios públicos, escuelas y eventos culturales.
El drama cotidiano de las familias y la falta de infraestructura
El impacto del consumo problemático en niños y jóvenes se traduce en escenas diarias de vulnerabilidad que la comunidad ya no logra contener en soledad.
Mabel, vecina y madre del sector que acompaña activamente la recolección, compartió el desgarrador trasfondo de la protesta: “Nos toca vivir muy de cerca esta situación. Vemos chicos muy chicos en la calle y la droga consumiéndolos. Necesitamos un centro de rehabilitación urgente para poder salir de todo esto”.
A la crisis por el consumo se suma el déficit crónico en la atención sanitaria básica. Actualmente, los residentes deben trasladarse o hacer largas filas desde la madrugada para conseguir atención médica, careciendo de un puesto de salud operativo en las inmediaciones que descomprima las demandas del barrio.
Inseguridad y reclamos por la venta de estupefacientes
Durante la recorrida, los vecinos también advirtieron sobre la comercialización clandestina de estupefacientes en la zona, una problemática que se intensifica durante las noches facilitando el acceso de los menores a las sustancias y disparando los índices de inseguridad urbana. Ante este panorama, reclamaron mayor presencia y acción de las fuerzas de seguridad y de la justicia para desarticular los puntos de venta.
La campaña de firmas continuará durante los próximos días en distintos puntos de la capital jujeña, con el objetivo de entregar un petitorio formal al mandatario provincial que garantice una respuesta institucional a un reclamo sostenido por toda la comunidad de Alto Comedero.