Se trata de un tramo de 11 kilómetros aproximadamente que genera en todo el tránsito vehicular y peatonal, graves peligros no solo por los altos costos que implica la rotura y reparación de vehículos, sino también el riesgo de vida de quienes deben transitar a diario por esta Ruta 56.
Los vecinos reclaman el arreglo del camino desde 2016 pero hasta ahora no hubo más que parcheos provisorios que las lluvias se encargan de “lavar” y empeorar el estado del pavimento.
En diálogo con Radio 2, Ana Toconás, vecina de Higuerillas, expresó su preocupación y planteó que la situación llegó al gobernador Morales mediante nota.
Vecinos de Higuerillas: "Transitar por la ruta 56 es un riesgo de vida"
“Los peatones y conductores de automóviles, motovehículos y bicicletas ponen en riesgo sus vidas por esquivar los pozos. A esto se suma en horas pico la cantidad de flujo y movimiento y las maniobras bruscas que hay que hacer para esquivar los pozos”.
La iluminación en horas oscuras es otro problema para los vecinos de la zona.
“Las promesas vienen desde 2016. Para nosotros es un calvario salir a la ruta. Pedimos la intervención de las autoridades que corresponden para que se solucione este problema porque no podemos esperar más”.
La vecina apuntó que, según trascendidos, se iniciarían obras de excavación para la colocación de cañerías para la instalación de la red troncal de gas. Luego de finalizado esta obra, recién comenzarían con los arreglos de la Ruta 56.
“Queremos que sepan las autoridades que los fines de semana, al haberse habilitado varias canchas en el barrio, hay mucho tránsito y muchas veces no podemos ingresar al barrio. Reconocemos que hay un control policial, pero esto no resuelve la problemática”.
Por último, Toconás advirtió que los vecinos deben estar atentos, puesto que los accidentes de tránsito se dan seguido en el lugar.
“Como vecinos estamos con el corazón en la boca. Transitar por la Ruta 56 se convirtió en un riesgo de vida y necesitamos una solución urgente”.