Con una temperaturas que superaron los 33°C, diversos sectores padecieron las falencias en el servicio que, según la empresa estatal prestataria, se debió a la rotura de un acueducto por un hecho de vandalismo.
Pese a anuncios de soluciones, los problemas continúan y se replican en otros sectores de la capital jujeña, como es el caso de Campo Verde y sectores aledaños como 9 de Julio.
Según manifestaron sus residentes, la escasez de agua potable es un problema que se repite ante la llegada de cada temporada estival e impacta de lleno en la vida cotidiana de las familias y en el funcionamiento de instituciones sociales esenciales, como comedores y merenderos comunitarios.
Cortes constantes y falta de inversión en infraestructura
Mara Liz Martínez, presidente de la Biblioteca de Campo Verde, dialogó con Radio 2 y describió un panorama desolador: los cortes y la baja presión comenzaron días atrás, con agua turbia y sin suministro durante jornadas enteras en sectores que no cuentan con tanques de reserva adecuados, obligando a los vecinos a correr detrás de camiones hidrantes improvisados.
"Es algo que no están previendo, esto recién empieza... Se rompe aquí, ponen una curita aquí, se rompe allá, ponen otra curita allá, pero nadie invierte. Yo no entiendo esta forma de trabajar donde evidentemente no se invierte en nada, se invierte en poner parches, y no está bueno eso," expresó.
Facturas impagables y desamparo social
A la falta crónica de agua se suman los reiterados y prolongados cortes en el servicio de energía eléctrica, que ponen en riesgo la conservación de alimentos en comedores comunitarios y dañan electrodomésticos, todo esto acompañado por tarifas que los vecinos califican de imposibles de afrontar.
"Acabo de pagar una factura del comedor, 185 mil pesos por mes pagamos, y nos cortan todo el verano... El agua y la luz, que son servicios básicos, están en jaque todo el verano. Hay un abandono de las personas que están en los barrios y esto es muy preocupante," advirtió la referente social.