“Tenemos que tocar la alarma cada dos por tres. A un vecino en estos últimos días le robaron una de las ruedas del auto, los malvivientes incluso vienen en otros rodados y se llevan estas cosas materiales”, contó Silvia Mamani vecina del barrio San José.
Ante este panorama se ven totalmente desprotegidos con el poco resguardo de la policía y con la impotencia de no poder acceder a las cámaras instaladas en el lugar.
“Nosotros pusimos plata de nuestros bolsillos para poder comprar las cámaras de seguridad y resulta que no nos permiten tener acceso a las imágenes ni tampoco a los videos. Ni siquiera la propia víctima del robo puede solicitar las imágenes para poderlas ver”, remarcó.
Por otro lado, en San José continúan los problemas por la falta de agua. Ya paso más de un mes del corte del suministro. Los vecinos no reciben ninguna respuesta a este problema y se vieron obligados incluso a pasar las fiestas sin este servicio básico.