David Gallardo, empleado público y afiliado de larga trayectoria en la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) Seccional Jujuy, cruzó con dureza las declaraciones de referentes sindicales que justifican la falta de medidas de fuerza en un supuesto temor de los trabajadores a los descuentos por días de paro.
En diálogo con Radio 2, sostuvo que la necesidad de salir a las calles es generalizada debido a que los haberes de la administración pública han quedado severamente relegados frente a la inflación y la canasta básica.
"Decir que nosotros no queremos salir a manifestarnos ni luchar por un sueldo digno es de mal gusto. Nuestro sueldo es miserable, no llegamos ni a la canasta básica. ¿Y vamos a tener miedo a los descuentos si no ganamos nada?", afirmó.
Señalamientos a la conducción y conflicto de intereses
El trabajador dirigió sus críticas hacia el secretario general del gremio, Luis Cabana, quien lleva más de 25 años al frente de la Seccional Jujuy de UPCN. Gallardo remarcó la incompatibilidad de que el dirigente ocupe simultáneamente un cargo en la estructura del Gobierno provincial dentro de la Secretaría de Trabajo.
"¿Cómo puede ser que el secretario general de UPCN sea a la vez funcionario del Gobierno? Tendría que tener más afinidad con los empleados públicos y luchar por nosotros, pero parece que las órdenes que recibe de su jefe directo, el gobernador Sadir, no van en consonancia con las necesidades de los trabajadores", aseveró.
Asimismo, cuestionó la política salarial implementada por la gestión provincial, señalando la imposición de aumentos unilaterales por debajo de la inflación y el otorgamiento de sumas no remunerativas.
Falta de asambleas y reclamo de transparencia
En otro tramo de sus declaraciones, el afiliado denunció la ausencia de democracia sindical dentro del gremio, asegurando que las decisiones se toman de forma vertical sin la participación activa de los trabajadores.
"En UPCN no hay asambleas reales; se toman decisiones entre dos o tres personas y las actas se dibujan. No se deja trabajar a nadie por los compañeros y tampoco sabemos qué se hace con la plata del loteo ni con el alquiler de las instalaciones a una facultad privada. No hay rendición de cuentas", concluyó.