Curiosamente, a la UBA le va mejor en la clasificación mundial que compila QS. Allí en los últimos años se estableció como la mejor universidad de Latinoamérica. Sucede que la metodología es distinta: en el ranking regional se pondera más el rendimiento de la investigación; un apartado en el que las universidades argentinas suelen quedar relegadas.
“La productividad de la investigación sigue siendo un punto débil para las universidades argentinas, en relación con los competidores regionales: ninguna institución argentina alcanza una puntuación superior a 50 en cuanto a los trabajos por profesor”, explica el informe.
Ben Sowter, director de investigación de QS, asegura que hay una correlación entre la cantidad de profesores con doctorados y el impacto de las investigaciones desarrolladas. “Del mismo modo, las universidades latinoamericanas que colaboran con más instituciones en todo el mundo también tienden a disfrutar de mayores niveles de producción de investigación”, agregó.
A su vez, la UBA obtuvo uno de los mejores resultados en la relación profesor/alumno. También QS la identifica como una de las redes de investigación más globales de América Latina y con un fuerte perfil internacional. Sin embargo, su productividad investigadora -observan- le impide ocupar una posición más alta.
Alberto Barbieri, su rector, destacó: “Este resultado es el reconocimiento al alumnado, equipos de investigación, cuerpo docente y no docente que con su trabajo construyen y cimentan día a día la mejor universidad pública del país. Esta nueva publicación nos invita a seguir apostando por y para la educación y para ello, es imperioso un fuerte respaldo e inversión. Es necesario tener en claro que serán la educación, la ciencia y la tecnología las que nos marcarán el camino en este contexto mundial”.