Entre los damnificados estuvieron los comercios quienes sufrieron importantes pérdidas, hasta totales, por la situación.
Los cortes de luz también afectaron a emprendedores turísticos
Federico Cañazares, operador turístico de Maimará, dialogó con Radio 2 y expuso que si bien la intensidad de los vientos fue menor que en la capital, dejó al descubierto graves deficiencias estructurales en los servicios públicos, afectando la actividad en una semana clave de las vacaciones de invierno. Apuntó directamente contra la falta de previsibilidad y los monopolios en la prestación de servicios esenciales.
En la localidad, el viento norte golpeó con fuerza los días pico de la Feria Masi Maky, afectando carpas, puestos de venta y la exposición de productos genuinos debido a la carencia de espacios cerrados y seguros ante contingencias climáticas. Allí, se registraron cortes intermitentes de energía eléctrica, sumados a las dificultades operativas para los visitantes que buscaban realizar actividades al aire libre.
"El viento norte puso en evidencia toda esa infraestructura obsoleta y antigua. El pueblo jujeño está harto del negociado y de la mínima o nula inversión en mejoras y cableado", remarcó el empresario hotelero.
En esa línea cuestionó que, a pesar del flujo de turistas nacionales y extranjeros, la provincia sigue padeciendo obstáculos históricos vinculados a la falta de servicios básicos de calidad. Comparó la situación de dependencia con la distribuidora eléctrica EJESA con los problemas históricos de conectividad que padecía la región antes de la llegada de alternativas tecnológicas como Starlink.