Política

Transporte: gobernanza participativa

Se viene un nuevo aumento del boleto del transporte público de pasajeros cercano a los 1000 pesos para una ciudad donde lidera el empleo de comercio.

Transporte: gobernanza participativa

Digo esto por la complejidad en materia de horarios y con el agregado de que miles de jujeños viven en alto comedero que se ha convertido en una suerte de ciudad dormitorio con pésimos servicios entre ellos el transporte y desde allí se trasladan hacia la zona céntrica de la ciudad en donde se concentra casi toda la actividad comercial.

Tanto en municipio como la provincia están estancados en una situación de la que no surgen las ideas para resolver la cuestión del transporte que explota del todo con la decisión presidencial de cortar los subsidios.

Y así están, estancados y de esta manera como en todas las cosas se termina naturalizando el problema y los platos rotos los pagan como siempre la ciudadanía jujeña. Ninguna de las iniciativas presentadas por intendentes en la nación ha gravitado para resolver el problema.

Además de estos inconvenientes que se generan por la decisión del presidente desafortunadamente el transporte público es una deuda pendiente del municipio para con los jujeños, digo esto por todos los problemas que acarrea: desde la insatisfacción del servicio, la carencia en materia de infraestructura, la informalidad, la obsolescencia, la demora en frecuencias, la falta de cobertura en zonas complicadas o peligrosas para la gente, la capacidad administrativa y técnica entre otras cuestiones. Todo esto se ha naturalizado y funciona lejos de lo que plantea el pliego licitatorio sobre la actividad.

Hasta incluso en el tema del cálculo de tarifas que siempre da la sensación de que es un trámite cuando especialistas en serio sobre el tema señalan que en un estudio de costos sobre boleto de colectivos entran en juego hasta 64 variables y que la tarifa es apenas una de esas variables y ni siquiera la más importante.

De modo que el tema es más serio de lo que parece pero aquí todo pareciera que fuera un trámite, seguramente porque los que viajan no son ellos, los que esperan eternamente en las paradas no son ellos, los que sufren la incomodidad de un servicio paupérrimo no son ellos y además caro, muy caro.

Ahora se habla de la incorporación de unidades eléctricas me parece fantástico mientras las que circulan todos los días te invitan a un viaje de terror en vez de un viaje de placer, digo esto por el estado de las unidades. Ahora pregunto ¿quién controla esto? ¿Porque el sistema es tan permisivo? Aquí hay una licitación y hay que cumplir lo que dice el pliego y se terminó la discusión. No ameritan los arreglos por fuera de la licitación…no es serio.

¿Sabe cómo funciona el transporte público en otros países?

En distintas ciudades se ha creado una estratificación de servicios de transporte de colectivo, de calidades diferenciadas y precios correspondientes. Se busca asegurar un servicio básico para los ciudadanos de más bajos ingresos como ocurre en Quito donde un pasaje denominado popular operado por vehículos de más de diez años de uso vale 25 por ciento menos que el de los servicios especiales o como el caso de Brasil en donde operan servicios de buses con aire acondicionado con tarifas más recargada. Otro ejemplo, en Bogotá, donde los buses son clasificados por siete categorías distintas de acuerdo a la calidad de las unidades.

Son ideas que surgen, me imagino, de una gran mesa del diálogo por el transporte. Aquí en Jujuy se ensayan reuniones que luego quedan en la nada, pareciera que hay una fobia por la coincidencia.

El tema es muy delicado y requiere de un esquema deliberativo permanente entre municipio, provincia, legisladores, empresarios, comerciantes, choferes y pasajeros para arribar a un plan común la gobernanza debe ser participativa los problemas del siglo XXI no los puede resolver el intendente solo ni el gobernador solo ni los empresarios solos ni los ciudadanos solos etc. La gobernanza debe ser compartida, de lo contrario lo que viene es más decadencia.