El escenario laboral en la Argentina muestra signos de creciente precarización. De acuerdo con un relevamiento procesado por la Universidad Nacional de Rosario sobre la base de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC, la informalidad laboral promedio alcanzó el 45% del universo total de trabajadores en el país, consolidando una curva ascendente desde los indicadores registrados a fines de 2023.
La informalidad alcanza al 45% de los trabajadores en el país, pero en el norte supera el 80%
Un informe de la Universidad Nacional de Rosario expone un constante deterioro en el mercado de trabajo. En el NOA y NEA, el empleo cuentapropista no registrado marca picos alarmantes.
El informe advierte sobre una transformación estructural en la composición del empleo: mientras la proporción de trabajadores asalariados cayó del 73,7% al 70,5%, la modalidad del cuentapropismo ascendió al 25,5%. No obstante, esta expansión del trabajo independiente estuvo signada por la falta de registración, afectando al 65,8% de los cuentapropistas de los centros urbanos. En el segmento asalariado, la falta de aportes jubilatorios trepó al 37,9%.
Profunda brecha geográfica entre el Norte y el Sur
El análisis territorial expone las marcadas asimetrías que atraviesan a las provincias. Las mayores tasas de informalidad en el trabajo por cuenta propia se concentran en el Noroeste (NOA) y Noreste (NEA), donde varias ciudades registran picos superiores al 80%. Encabezan la lista la Ciudad de Formosa con el 87,9%, Gran Tucumán y Tafí Viejo con el 87,6%, y Santiago del Estero junto a La Banda con el 87,5%.
Por el contrario, las tasas más bajas de trabajo no registrado se ubican en la Patagonia, con rangos generales de entre el 18% y el 33,5%, favorecidas por actividades de alta productividad como la industria hidrocarburífera en Neuquén (26,4%) o la minería. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la informalidad total se situó en un 26%, en fuerte contraste con el Conurbano bonaerense, donde trepó al 47,5%.
Sectores productivos más golpeados
La investigación académica puntualizó que la falta de registración no incide con la misma intensidad en todos los rubros económicos. El servicio doméstico encabeza la precariedad con un 77,4% de informalidad, seguido de cerca por la construcción (76,2%), la gastronomía y alojamiento (63,9%) y el comercio (54,7%).
En el extremo opuesto, los niveles más altos de formalidad y empleo registrado se detectaron en los servicios profesionales, científicos y técnicos, con una informalidad de apenas el 19,2%, y en el sector de información y comunicaciones, donde el indicador se posicionó en el 33,9%.

