El conductor del vehículo aseguró ante los efectivos que circulaba sin carga, pero fue desmentido al ser sometido al control con escáner tecnológico.
El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Base de Patrulla Eventual "Trancas", dependientes del Escuadrón 55 "Tucumán", quienes se encontraban apostados en un puesto de control ubicado a la altura del kilómetro 1.358 de la Ruta Nacional N° 9, en inmediaciones del Peaje Molle Yaco.
Engañosa declaración y control con escáner
Al momento de realizarse la fiscalización documentológica de rutina, los gendarmes interrogaron al chofer sobre la naturaleza del viaje. El chofer manifestó enfáticamente que se desplazaba con la caja vacía y sin ningún tipo de encomienda ni mercadería hacia la vecina provincia tucumana.
A pesar de los dichos del conductor, los uniformados procedieron a hacer pasar el vehículo por el sistema de escáner móvil del puesto. Fue en ese preciso instante donde las imágenes de alta resolución revelaron anomalías y la presencia de densos bultos sospechosos acomodados en el sector del semirremolque.
Secuestro del cargamento
En presencia de testigos convocados para la requisa, las fuerzas federales inspeccionaron la estructura y extrajeron un total de diez bolsas tipo arpillera de color azul. Al abrir los bultos, constataron que albergaban 248 kilos de hojas de coca en estado natural carentes de todo aval aduanero o sanitario.
Por disposición del Juzgado Federal N° 1 de Tucumán, se iniciaron las actuaciones de rigor por infracción a la Ley N° 22.415 (Código Aduanero), ordenándose el secuestro preventivo de la totalidad de la sustancia vegetal y del camión utilizado, mientras que el chofer quedó formalmente imputado y supeditado a la causa judicial.