Para algunos diputados la ley no representa una solución
A un año y medio del término de los debates, aún no se ha logrado el consenso necesario para que la ley se convierta en realidad. A pesar de las múltiples voces que la impulsan con suma urgencia, aún se encuentra cajoneada en “Asuntos Institucionales”.
Seis son las provincias que se diferenciaron de la legislación nacional donde el límite es 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre: Córdoba, Salta, Tucumán, La Rioja, Neuquén y Entre Ríos. En general, las experiencias demuestran que el recrudecimiento de las sanciones y los controles dan resultados.
En Jujuy la ley, inicialmente pensada para complementarse junto a “nocturnidad”, ha sido dilatada inusitadamente a pesar de que los especialistas y funcionarios públicos insisten en su pronta aplicación.
Los cruces con la legislación nacional vigente (24449) y la complejidad de los hábitos incorporados como tradición en la sociedad han desarrollado el entramado actual que impide la sanción de tolerancia cero. Es el caso del diputado Luciano Rivas que en diálogo con Radio 2 se manifestó escéptico con el alcance e impacto de la misma.
De todas formas Rivas destacó que no se encuentra en contra de bajar a 0 la tolerancia, sin embargo no impulsará la medida hasta no evaluar el proyecto en profundidad y el hecho de que avance dependerá del convencimiento de los otros 47 legisladores. La solución para bajar la siniestralidad según el diputado de la UCR radica en continuar con los controles y explotar el compromiso que implica la vigente ley de boliches.
“El gobierno está haciendo controles exhaustivos de alcoholemia por todos lados. Lo que hay que hacer es concientizar a la sociedad. No solamente se pone en riesgo su vida, si no el de otras personas y las familias. Se debería respetar al conductor designado que está en la ley de nocturnidad”.
Por lo pronto la ley vigente parece insuficiente o con escaso acatamiento de boliches y autoridad. Sin precisiones la Secretaría de Seguridad Vial informaba más de 2 mil accidentes ocurridos en 2017 donde la presencia de alcohol era una constante. El Consejo Federal de Seguridad Vial, las autoridades de la Secretaría e inclusive el propio Ministro de Seguridad Ekel Meyer solicitaron en repetidas oportunidades su indispensable aprobación. Solo en la Legislatura continúan las dudas.

