La NASA difundió ayer una visualización tridimensional del campo gravitatorio terrestre que muestra al planeta con una forma muy distinta a la esfera perfecta que suele representarse en mapas y globos terráqueos. La imagen corresponde al geoide, el modelo físico y matemático que describe con mayor precisión la estructura real de la Tierra.
El planeta está ligeramente achatado en los polos y presenta irregularidades vinculadas con la distribución de las masas y las diferencias de gravedad entre distintas regiones. "Está moldeado así por su gravedad", explicaron desde la agencia espacial estadounidense.
Durante siglos, las representaciones tradicionales reforzaron la idea de una Tierra completamente esférica. Sin embargo, la geodesia estableció hace décadas que su forma real es más compleja. El geoide representa una superficie equipotencial del campo gravitatorio y puede entenderse como la forma que tendría el nivel medio del mar si el agua permaneciera inmóvil, sin mareas, vientos ni corrientes.
Michael Watkins, científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, explicó que las diferencias se deben a la distribución desigual de los materiales en el interior del planeta. "Debido a que la distribución de materiales en las profundidades de la Tierra varía, su campo de gravedad tiene colinas y valles", señaló.
La NASA aclaró que la animación no es una fotografía de cómo se vería exteriormente el planeta. Para hacer visibles las pequeñas diferencias gravitatorias, la escala vertical fue amplificada entre 7.000 y 10.000 veces.
Las regiones donde existe una mayor concentración de masa y, por lo tanto, una atracción gravitatoria superior aparecen representadas en tonos rojizos. Entre ellas figuran cordilleras, como los Andes y el Himalaya. En cambio, áreas de menor densidad, como sectores del océano Índico, aparecen en azul.
La visualización fue desarrollada a partir del modelo global GOCO06s, elaborado con más de 1.000 millones de observaciones obtenidas durante 15 años mediante 19 satélites. El trabajo combinó información de la misión GOCE, de la Agencia Espacial Europea, y del programa GRACE, desarrollado por EEUU junto con el Centro Aeroespacial Alemán. El resultado permite observar de forma gráfica cómo la gravedad y la distribución de las masas determinan la verdadera forma de la Tierra.
"El campo de gravedad de la Tierra cambia de un mes a otro, principalmente debido a la masa de agua que se mueve sobre la superficie", explicó Michel Watkins, del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA.
La misión GRACE usó dos vehículos espaciales que volaron alineados a 220 kilómetros de distancia para medir fluctuaciones micrométricas y registrar el desplazamiento del agua en océanos, lluvias y glaciares. Además, el mapa mostró que la altura del geoide registra variaciones que van desde un máximo de 85 metros en Islandia hasta un mínimo de 106 metros bajo el nivel medio en el sur de la India.
"Es muy difícil medir cuánta agua hay a gran profundidad y cuánto cambia de un año a otro", indicó Watkins. La herramienta ayuda a analizar el ciclo hidrológico, la disponibilidad de agua subterránea y el ascenso marino a largo plazo.

