El grave hecho de inseguridad tuvo lugar hace algunos días y bajo las directivas del ayudante fiscal del Ministerio Público de la Acusación, las actuaciones complementarias quedaron a cargo del personal de la Seccional Nº 29.
De acuerdo a lo que se pudo establecer, todo se desencadenó cuando la víctima escuchó ruidos extraños que provenían de la habitación de su hermana. Al acudir a verificar la situación, fue sorprendida por un sujeto con ropa oscura y el rostro cubierto con un pasamontañas, quien reaccionó de manera agresiva de inmediato.
Sin mediar palabra, el asaltante la agarró del cuello para reducirla y le apuntó directamente a la cabeza con un arma de fuego. Bajo constantes amenazas de muerte, el agresor la obligó a desplazarse hacia otro sector de la vivienda exigiéndole que revelara el lugar exacto donde guardaba sus ahorros.
Frente al nivel de violencia ejercido por el atacante, la víctima tuvo que señalarle el sitio donde conservaba aproximadamente 200.000 pesos en efectivo. El delincuente tomó la suma de dinero, la guardó entre sus prendas y procedió a registrar roperos y otros ambientes del domicilio en busca de más elementos de valor.
Antes de darse a la fuga con el botín, el sujeto la encerró en el baño para evitar que solicitara auxilio de inmediato. Una vez que la víctima logró salir del confinamiento, se dirigió a radicar la correspondiente denuncia policial ante la comisaría, desde donde se iniciaron las actuaciones de rigor para intentar identificar y capturar al peligroso agresor.