Tomar alcohol para no tener hambre
En una homilía cargada de fuerte declaraciones sobre la realidad social de la provincia, el obispo de Jujuy, Cesar Daniel Fernandez brindó un crudo relato sobre la pobreza y el inicio temprano de los jóvenes en las adicciones. "Chicos de 10 años que se levantan a la mañana y se toman un litro de vino para no sentir hambre", sostuvo.
La situación de pobreza que padecen miles de familias jujeñas y la ausencia de políticas estatales para hacer frente a esta problemática son temas, que sin lugar a dudas, inquietan a la iglesia.
En el primer domingo de peregrinación a Río Blanco, el obispo de Jujuy, Monseñor Fernández hizo duras declaraciones con contenido social y político: “Entre los necesitados está el pueblo argentino que no llega ni al 15 de cada mes. Démonos fuerza y miremos al que tenemos al lado para compartir”.
Posteriormente, se refirió al Estado y afirmó que tienen la obligación de contener y ayudar al que menos tiene. “Estamos haciendo esfuerzos enormes por poner en la olla común comida en los más de 150 comedores son acompañados por la Iglesia”, sentenció.
Este domingo, una nueva peregrinación se llevó a cabo bajo el lema "María, Santuario de Vida, fortalece mi familia" y durante su homilía, Monseñor habló de los clamores , angustias y esperanzas de las familias jujeñas con las que viene teniendo contacto en el último tiempo.
El religioso se refirió a problemáticas puntuales como la violencia intrafamiliar y la disolución de la propia familia, pero hizo especial hincapié en algo respecto de lo cual se mostró significativamente preocupado y consternado, las adicciones en los más pequeños.
"Hay chicos de 10 años que se levantan a la mañana y se toman un litro de vino para no sentir hambre y poder seguir durmiendo", sostuvo.
"Eso pasa en nuestras familias", aseguró.
Las declaraciones del obispo no hacen más que reforzar los dichos de los referentes de centros comunitarios, comedores y otros organismos que tienen trato frecuente con los sectores más vulnerables. Todos coinciden en que la problemática de las adicciones va en aumento y cada vez avanza más sobre otras franjas de edad.
Sin ir más lejos, en los buzones que viene implementando la policía desde hace ya varios meses para que los vecinos expongan los principales problemas de índole delictiva, el 50 % de las denuncias están vinculadas al consumo de estupefacientes.
La referencia que hace monseñor Fernández al hambre visibiliza la ausencia de políticas estatales para hacer frente a la pobreza. Los comedores, el último refugio de los más carenciados, registran incrementos en la cantidad de gente que asiste por un plato de comida y, paradójicamente, no reciben los fondos necesarios por parte del gobierno. Hoy todavía, persisten serias falencias como las deudas con los proveedores de alimentos.

