El Deliberante palpaleño aprueba ordenanzas oficialistas con los ojos cerrados
- Una ordenanza para que la municipalidad disponga de terrenos baldíos fue sancionada sin debate o tratamiento previo.
- Los concejales coincidieron en su utilidad, pero hubo reparos porque no existen datos de la cantidad de lotes involucrados o los planes a concretarse en ellos.
- Cada vez es más evidente que el Concejo Deliberante de Palpalá funciona como escribanía del intendente.
Ediles o maniquíes, no se vislumbra diferencia dentro del Cuerpo Deliberativo de la ciudad siderúrgica. Por lo menos 6/8 parecen autómatas programados para levantar la mano sin objeción alguna cuando el intendente lo dispone.
Ningún palpaleño desconoce el estado de abandono que muchos terrenos baldíos presentan a la fecha. Las sanciones no parecen haber generado un cambio de actitud en sus propietarios. De allí que la administración pública haya propuesto con evidente lógica recuperar dichos lotes para darle mejor destino.
“Había unanimidad de todos los concejales para considerarlo una buena materia pero requería estudio. Se trató en forma exprés en medio de un apuro inexplicable. Este es un tema que podía tratarse pos pandemia” explicó el concejal justicialista Rubén González.
El apuro del oficialismo y sus aliados radicales resulta una burda contradicción si se contrapone con la lentitud para responder pedidos de informe que incomodan a Rubén Rivarola y compañía.
- Funcionamiento y recaudación del Centro de Abastecimiento Municipal.
- Plan anual de GIRSU para el departamento Palpalá.
- Presencia de camiones de la empresa Limsa en el ejido municipal.
“Acá hay pedidos de informe que un mes o más en salir. Pero este proyecto no fue sometido siquiera a una semana de tratamiento. La municipalidad de Palpalá no tiene ni los recursos humanos y económicos para cortar el pasto cubano siquiera, sin embargo quieren hacer plazas por toda la ciudad” agregó González.