Palpalá: vecinos denuncian que hace 10 años se vierten líquidos cloacales
Denuncian un colapso del sistema de desagües y cloacas que afecta directamente al cauce del Arroyo Huaico Chico, en la zona del barrio Antártida Argentina. Los olores nauseabundos llegan a las viviendas del sector y afectan la vida diaria de los residentes.
- Grave denuncia de desborde cloacal en el Arroyo Huaico Chico, en Palpalá.
- Vecinos del barrio Antártida se mostraron cansados de soportar olores nauseabundos diariamente en sus viendas.
- Remarcan que el problema lleva 10 años pero se acrecentó en los últimos 5, sin soluciones del municipio ni Agua Potable.
Las pérdidas de líquidos cloacales es una problemática que se repite en distintos puntos de la ciudad de Palpalá.
Grave denuncia en el barrio Antártida Argentina
Eduardo Miranda, vecino del barrio Antártida Argentina de Palpalá, denunció un colapso del sistema de desagües y cloacas que afecta directamente al cauce del Arroyo Huaico Chico, ubicado en la intersección de la calle Puerto Paraíso y la colectora de la Ruta 66.
Los residentes conviven con olores nauseabundos que se meten en el interior de las viviendas, especialmente durante las noches y en los días de calor, volviendo la situación invivible.
Manifestó que durante los días de lluvia, las corrientes de agua arrastran grandes cantidades de tierra, arenilla y ripio provenientes de los barrios altos como 2 de Abril y San José. Todo este sedimento cae sobre la boca del desagüe, provocando que la presión del agua haga volar la pesada tapa cloacal y tape por completo las tuberías.
El residente señaló que personal estatal limpió recientemente la maleza del terreno descampado y llevó un camión para observar, pero dejaron una tapa que no corresponde a las medidas a un costado y se retiraron sin resolver el taponamiento.
Expuso que los vecinos calculan que la problemática arrastra más de 10 años, pero advierten que se agravó críticamente en los últimos 5 años. El impacto ambiental no es aislado: el cauce del arroyo Huaico Chico continúa su recorrido hacia el barrio Ciudadela, por lo que los malos olores y la contaminación también afectan a las familias de esa zona vecina.
El damnificado remarcó la contradicción de sufrir este desamparo mientras cumplen mensualmente con el pago de las boletas del servicio bajo amenaza de corte. Aprovechando que el terreno se encuentra limpio y despejado, solicitó de manera urgente la intervención de Agua Potable o del municipio.