Se trató de otro episodio que tiene como víctima a un trabajador del volante en los últimos días.
El hecho ocurrió durante la mañana del martes, alrededor de las 7:20, cuando dos hombres le hicieron seña para un viaje en un tramo de la mencionada avenida. Los supuestos pasajeros le indicaron que los llevara hasta los departamentos de la calle Puya Puya, por lo que el taxista emprendió viaje, pero al estar casi en destino, le dijeron que fuera por la calle Miguel Cané; y fue allí que el sujeto que se encontraba sentado en la parte trasera del rodado, le bajó la capucha del buzo tipo canguro del chofer, comenzando entre ambos a darle golpes de puño en el rostro y en otras partes del cuerpo.
Finalmente, los asaltantes se apoderaron de la ticketera, una billetera con dinero y documentación del chofer, para darse a la fuga con rumbo desconocido.
Juan Carlos Mamani es el remisero víctima de la delincuencia y contó en primera persona lo que le tocó vivir.
Dijo que no es la primera vez que le pasa algo como esto y pidió tomar acciones en resguardo de sus colegas. Además, se mostró conmovido porque es su única fuente de ingreso y al perder la recaudación del día, no tuvo ingresos.
Embed - En primera persona, el relato del taxista jujeño víctima de la delincuencia
Su relato:
“El día martes como a las 7:15 tomé dos pasajeros sobre la Almirante para llevarlos a la empresa demisa atrás donde ellos vivían, tomé la dirección y antes de llegar a esos departamentos me dijeron doble por detrás de la empresa y me agarraron el buzo, me taparon la cara y me golpearon. Lo único que atiné a defenderme es poniendo el brazo pero me llegaron golpes por todos lados, en la cabeza, en la cara y quedé tonto y con mucha bronca.
No es mi auto, yo soy chofer pero se llevaron mi herramienta de trabajo que es la ticketera y la recaudación del día. Me dejaron sin poder trabajar. No puede ser que no haya nada que nos defienda, ya que en mi caso es la segunda vez que me roban. La vez anterior fue hace muchos años donde también me golpearon y me pude defender. Yo hace 24 años que trabajo de taxista, es mi fuente de trabajo y mantengo a mi familia; si dejo de trabajar unas horas no hay nada para nosotros.
Lamentablemente la suba de la delincuencia se empieza a notar en todos lados, tengo otro colega que lo dejaron mal en barrio Azopardo. Según lo que me dijo la policía es una nueva modalidad de agarrar al remisero. Tal vez la saqué barata porque agarraron mi capucha y me dieron con todo. Yo hice la denuncia a la policía y no hay novedad, lamentablemente siempre quedan acéfalas las investigaciones. Nosotros tenemos registradas las ticketeras así que esperamos que salte y la recuperemos”.