El sistema prepago para la compra de alimentos no ha contemplado la inflación y a poco más de cinco años desde su incorporación ya perdió el 70% de su poder de compra original. Los beneficiarios cada vez compran menos productos incluso de menor calidad. Otros programas equivalentes como la tarjeta Alimentar que financia Anses permiten cubrir mensualmente el consumo de carne de dos adultos, mientras que los $10.000 que deposita el Ministerio de Desarrollo Humano no alcanza la mitad de las necesidad de un solo individuo.