“Los aumentos se deben debatir con los usuarios”
Lo dijo el concejal del Partido Justicialista, Miguel Morales. Si bien habló de temas de la actualidad, hizo particular énfasis en la necesidad de una audiencia pública para tratar el aumento de tarifa del servicio de recolección de residuios que está pidiendo Limsa.
El pedido de readecuación de la tarifa de Limsa tomó estado parlamentario y fue girado a comisión el pasado 26 de octubre.
Si bien el tema se enfrió, aún preocupa y ocupa los vecinos. Morales, como concejal del Partido Justicialista, está convencido de la necesidad de una audiencia pública. “Limsa no es una taza de impuestos, es un servicio, porque mandan intimaciones legales para resolver los problemas”, sentenció.
La Ley de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) fija normas, principios, procedimientos y mecanismos necesarios para la implementación de una política que coordine las acciones del Estado provincial, los municipios y las comisiones municipales, con el fin de preservar el medio ambiente. Su importancia es la generación de residuos para prevenir la proliferación de enfermedades y contaminación ambiental, reducir la generación y disponer de la menor cantidad de basura posible.
Tiene como premisa, eliminar los basurales a cielo abierto y las condiciones de informalidad, insalubridad y marginalidad del empleo vinculado a las etapas de gestión de los residuos.
“La tarifa de Limsa en Jujuy es una de las más elevadas del país, pero a la vez son varias las cosas que no cumplen”, afirmó Morales, haciendo hincapié en que la empresa continúa tirando residuos patógenos a cielo abierto, una actividad peligrosa, ilegal y prohibida a nivel provincial, nacional e internacional.
Los patógenos pueden devenir en serios problemas para los vecinos, lo recogido de los hospitales contiene virus y bacterias, la basura es escarbada por animales que pueden tener contacto directo con las personas.
A eso se suma que en el lugar donde deposita la basura la empresa, finca El Pongo, los capilares se van descomponiendo y se forman los “exiliados” que contaminan directamente el río que riega los cultivos de frutas y en algunas zonas, es el agua que toma la gente.
Repasando una serie de temas actualidad:
El concejal Miguel Morales se adentra en las polémicas que preocupan a los vecinos en las calles jujeñas, y da una perspectiva del concejo que se viene. “La idea es que se planteen temas de importancia. Sería importante redistribuir el esquema laboral”, afirmó Morales.
Los altos números de personal obligan a esta redistribución. Para el concejal, sería necesario ubicar al trabajador donde sea más útil para la sociedad, tanto en el control como para otras tareas que hoy por hoy son realizadas empresas contratadas por el gobierno.
Otro tema que aqueja la realidad del jujeño es el aumento en el boleto. La suba fue aprobada el 22 de noviembre en la última sesión del deliberante.
“No comparto varios aspectos. La audiencia tiene que ser pública, no por internet. Entiendo que es un servicio que paga el usuario. Es con el vecino con quien hay que sentarse a debatir el aumento”, aclaró el concejal.
También, Morales puso énfasis en el sistema SUBE, aclaró que si bien permite un mayor control en cuanto a números, los montos de mantención son más altos. “El BEGU debería pagarse con los aportes de los casinos. Que los recursos de los vecinos se usen para obra pública”, sentenció.
Morales, quien conoce los rumores sobre su suspensión en el partido justicialista por haber convocado a un congreso, se muestra esperanzado en la posibilidad de una renovación importante que se convierta a futuro en una oposición firme.

