¿De cuánto será el presupuesto destinado? ¿Cuántas sedes y dónde se instalarán? ¿Qué carreras ofrecerá? ¿Oficios, grado, pregrado? ¿Quiénes controlarán la institución? Demasiadas dudas, pocas respuestas, así se resolvió su aprobación dejando insatisfecho al grupo de legisladores opositores y a buena parte de un electorado jujeño que ya no quiere comer vidrio.
El proyecto oficialista no ofrece siquiera una decena de artículos, una carilla es suficiente para plasmar la intención de Gerardo Morales pero insuficiente para satisfacer la curiosidad de la diputada provincial Mariela Ferreyra, integrante de la comisión de Educación, quien visitó Sobremesa (Canal 2) exponiendo las inconsistencias del expediente. A continuación el documento original presentado el 31/03.
Sobremesa 26-10-22Mariela Ferreyra
“Independientemente de su reglamentación posterior, en un proyecto debe estar todo plasmado. Aquí no hay menciones al presupuesto destinado, se habla de tres sedes pero nada en concreto. Inicialmente se enseñarían oficios y luego se habló hasta de posgrados. Entre las cosas disparatadas que se escuchan en el recinto, se llegó a oír, si el gobernador mandó ese proyecto sabrá los detalles”.
Me acabo de enterar que la Legislatura es un Club de Amigos, donde debemos darles una carta blanca, porque el sabrá… Y en la reglamentación nos van a invitar a participar Me acabo de enterar que la Legislatura es un Club de Amigos, donde debemos darles una carta blanca, porque el sabrá… Y en la reglamentación nos van a invitar a participar
Para la integrante del bloque Juntos por Jujuy, entre la poca letra divulgada ya existe de por si una grave inconsistencia entre el primer par de artículos: el 1° reza sobre la autonomía y autarquía como es costumbre de las universidades, mientras el 2° dice expresamente que “se vinculará con el Poder Ejecutivo Provincial por intermedio del Ministerio de Educación…”.
El artículo 5° propone otra incógnita, al facultar la creación de un “Fondo especial para el Progreso Educativo”, sin profundizar en la figura un organismo contralor. Según la letra estará “constituido con aportes del sector productivo y de la sociedad civil”, es decir fondos públicos que caerán en manos de un ignoto administrador.
Puertas adentro del recinto existe otra gran (y reiterada) controversia, cambios por fuera de término, no discutidos en las comisiones pertinentes, una muestra de desequilibrio institucional: con despacho de comisión remitido se continuaron practicando retoques al proyecto sin aviso en la tarde previa.
“Es tan espantoso lo que pasa, ayer hubo reunión en Asuntos Institucionales, porque se quiere modificar algunos artículos de la creación del MPA. Se acordó que necesitábamos una semana más, incluso se mandó a pedir la opinión del STJ y no se firmó el despacho. Ese proyecto no tenía dictamen, ni de asuntos ni de legislación pero ayer a las 21.00 me entero que estaba en el orden del día”, ejemplificó Ferreyra sobre un fenómeno que tiene lugar en múltiples comisiones.
Es violento para un diputado llegar al recinto y que hayan cambiado el orden del día. Es violento salir de una comisión con la convicción de que el despacho no va a ser firmado hasta la próxima semana y enterarte más tarde que ese proyecto figura para su tratamiento Es violento para un diputado llegar al recinto y que hayan cambiado el orden del día. Es violento salir de una comisión con la convicción de que el despacho no va a ser firmado hasta la próxima semana y enterarte más tarde que ese proyecto figura para su tratamiento