Surita se refirió al destrato y la falta de diálogo como las características del gobierno de Morales para con las organizaciones sociales.
“Llegamos a diciembre con la soberbia de no sentarse a discutir paritarias con los trabajadores estatales, con el destrato de la Ministra de Educación que hace a los padres y alumnos a someterlos a un sorteo que terminan teniendo escuelas a 20 km de su casa, con el destrato de la Ministra Sarapura a los comedores y merenderos de la provincia pagándole los aportes tres meses más tarde. Cinco días sin transporte y el gobierno como si nada sigue inaugurando piedras basales de futuras escuelas”.
En este sentido, el referente del Movimiento Evita dijo que todo esto lleva a que la sociedad se exprese y movilice porque “el gobierno tira cada vez más de la cuerda. Si hay renovación de cuadros dirigenciales y renovación política esto podría llegar a cambiar”.
“La gente de Jujuy tiene que entender que el problema no son las organizaciones sociales y los trabajadores, sino el gobierno que no toma en cuenta el problema del hambre, la miseria, la desocupación y el destrato hacia los trabajadores esenciales”.
A su vez, Surita aportó datos sobre la asistencia de personas a comedores y merenderos del movimiento, y dijo que antes de la pandemia tenían entre 100 y 120 personas. “Hoy son más de 300 personas que van a los comedores y merenderos en toda la provincia”.
“El gobierno no ve y no escucha y eso es un grave problema. Demoniza a las organizaciones sociales y estamos cansados de que haga con el dinero público lo que el gobernador quiera”.
Por otra parte, el referente social reconoció que las organizaciones sociales han logrado articular el trabajo de manera solidaria “compartiendo los pocos recursos que llegan de Nación y la poca cantidad del Ministerio de Desarrollo Humano. Por lo que, si pasamos 8 meses en pandemia no fue gracias a la asistencia de Sarapura ni fue porque Morales tuvo repartiendo bolsones”.
Por último, Surita anticipó que esta semana van a sumarse más organizaciones en la calle.
“Algunos sectores están planteando radicalizar un poco más y nosotros creemos que eso también conlleva que el gobierno monte un aparato represivo, por eso debemos ser muy cautos. Si no toma en serio esta cuestión se va a desbordad. Pero cuando el hambre aprieta, la gente en algún momento dice basta. Si el gobierno no toma en serio esta situación, la situación se va a desbordar”.