Según han expresado los residentes del sector, los vendedores de estupefacientes atemorizan a los vecinos, dejándolos en un contexto de desprotección.
La inseguridad en San Isidro continúa
Dos vecinas del barrio San Isidro dialogó con Radio 2 para manifestar profunda indignación y desamparo ante el crecimiento exponencial de los robos domiciliarios y la venta de drogas a la vista de todos.
Según contaron, los delincuentes (en su mayoría jóvenes con consumo problemático) ingresan directamente a las viviendas trepando por los techos o forzando accesos, aprovechando cuando los propietarios salen a trabajar.
Embed - Inseguridad y venta de drogas preocupan a los vecinos del barrio San Isidro
Señalaron que en los últimos días reportaron múltiples robos en obras en construcción, casas desocupadas y viviendas de adultos mayores sobre las calles Lucio Mansilla y Pellegrini, donde sustrajeron desde focos de luz hasta bolsas de mercadería.
Las habitantes del sector denunciaron además que en el barrio se comercializan estupefacientes de manera constante. Particularmente, señalaron una vivienda donde un hombre cumple prisión domiciliaria por venta de drogas y el domicilio sigue operando como "búnker" de noche.
El barrio cuenta con la cobertura de la Comisaría Seccional N°6 y el Cuerpo de Caballería, pero las vecinas acusan que no hay recorridos nocturnos, que es cuando se produce la mayor actividad delictiva. Solicitaron específicamente patrullajes en moto.
Detallaron que en la plaza del barrio hay una carpa policial, pero cuando se requiere auxilio por un robo en proceso, los efectivos tardan más de media hora en llegar o no pueden acudir. El argumento policial es que hay un solo efectivo asignado y no puede abandonar la carpa para que no quede sola, priorizando el resguardo de la estructura por sobre la seguridad vecinal.