Un numeroso grupo de residentes autoconvocados se concentró frente a la sede del Centro Vecinal para exigir la apertura inmediata del padrón de socios y la convocatoria a elecciones transparentes y democráticas, de cara a la finalización de las autoridades actuales el próximo 10 de noviembre.
Raquel, una de las referentes vecinales de la movilización, denunció que el presidente del centro vecinal, José Luis Ochoa, se mantiene al frente de la institución desde hace cinco gestiones mediante maniobras de desinformación y empadronamientos restrictivos.
Según argumentaron los manifestantes, el barrio abarca a más de 9.000 familias, pero las decisiones del centro vecinal son definidas en asambleas irregulares con menos de 50 allegados a la dirigencia actual.
Las respuestas evasivas se repitieron de manera sistemática en los últimos años, con excusas que comenzaron durante la pandemia y continuaron de forma indefinida: "La comisión actual se viene autoeligiendo con un grupo muy pequeño de vecinos empadronados. Cada vez que intentamos empadronarnos hay un pretexto distinto. El mandato vence el 10 de noviembre y no hay edicto ni fecha de comisión electoral. Presentamos notas en el centro vecinal y en la Fiscalía de Estado porque queremos elecciones transparentes donde podamos votar todos los vecinos del barrio".
Inacción barrial y reclamos autogestionados
Los frentistas expusieron que la falta de representación del centro vecinal obligó a la creación de agrupaciones independientes para tramitar mejoras prioritarias en seguridad, alumbrado público, mantenimiento de plazas y del trazado vial sin asfaltar.
"Todo lo que tendría que ocuparse el centro vecinal lo venimos gestionando los propios vecinos de a poco. Cuando le planteamos un problema al presidente Ochoa, nos pide que hagamos las fotos, redactemos la nota y juntemos las firmas para presentarlo él como si fuera una gestión propia. Necesitamos un centro vecinal con puertas abiertas para la comunidad", señalaron.
Finalmente, realizaron un pedido directo al intendente de la capital para que la Dirección de Relaciones Institucionales de la Municipalidad tome intervención, garantice la fiscalización del proceso electoral e impida una nueva reelección sin participación comunal.