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Tuberculosis: Gran avance argentino

Científicos argentinos trabajan en un sistema de diagnóstico que permita identificar personas infectadas con la bacteria que provoca ese mal pero que no han desarrollado la enfermedad. La idea es desarrollar un kit para detectar infección.

Actualmente en nuestro país, la prueba de Mantoux o PPD es el método empleado para distinguir infectados por la bacteria de tuberculosis -que han desarrollado o no la enfermedad-, de personas sanas.

Sin embargo, esta técnica posee baja sensibilidad y especificidad, especialmente en poblaciones vacunadas con BCG. Además, la principal problemática de este sistema de diagnóstico es su ineficacia para discriminar el estado de latencia de la enfermedad, que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a uno de cada tres habitantes en el planeta, constituyendo un gran reservorio de la bacteria.

En busca de un kit económico para detectar infección latente en cualquier lugar del país, científicos argentinos dieron un paso importante para lograr un test más sensible que la PPD, que diferencie a este grupo de individuos del resto.

“Nuestra idea era tratar de construir a nivel nacional un kit, para detectar tuberculosis, similar al ya existente a nivel internacional (QuantiFERON-TB Gold In-tube), pero que fuera de amplia distribución y a costos razonables. En nuestro afán de hacer eso, encontramos un método mejorado respecto de los tests comerciales extranjeros existentes, ya que distingue infección latente, de activa y de no infección. Esto se demostró utilizando una novedosa combinación de péptidos de un antígeno (fragmentos de proteínas) del patógeno”, sintetiza la profesora Verónica García, rodeada por su joven equipo de trabajo en el Departamento de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires.

Tras casi cinco años de estudio, el equipo argentino acaba de publicar en EBioMedicine el hallazgo, cuya patente se halla en trámite.

Si bien los resultados son promisorios, Domingo Palmero, Jefe de División de Neumotisiología del Hospital Muñiz e integrante del equipo, señala: “Hay que tener en cuenta que la nuestra es una experiencia en un número limitado de casos que requerirá ser confirmada en estudios posteriores. De todos modos es un interesante hallazgo”.

Con nueve millones de nuevos casos y 1,5 millones de muertes en 2013, la tuberculosis es una de las enfermedades infecciosas más prevalentes en todo el mundo, según la OMS. Además, un tercio de la población del planeta está infectado en forma latente con posibilidades de que se reactive la enfermedad.

En especial, este riesgo es mayor entre quienes presentan un sistema inmune débil, como ocurre en afectados por el VIH, desnutrición o diabetes, o pacientes bajo tratamiento inmunosupresor.

“La existencia de tan enorme reservorio de la bacteria indica la necesidad de un diagnóstico rápido de la infección tuberculosa para su detección y el control temprano”, especifican los profesores García y Palmero, en el trabajo publicado recientemente junto con Delfina Peña, Ana Rovetta, Rodrigo Hernández Del Pino, Nicolás Amiano, Virginia Pasquinelli, Joaquín Pellegrini, Nancy Tateosian, Agustín Rolandelli, Marisa Gutiérrez, Rosa Musella, María Gherardi, Juan Iovanna y Eduardo Chuluyan.

Más información: http://nexciencia.exactas.uba.ar/

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