Nada que festejar: enfermeros lucharán contra la precarización en su día
- Desde APUAP enfermeros convocan paro y movilización por 24 horas a partir del próximo miércoles.
- En el día mundial de la enfermería, los motivos para festejar son pocos mientras que los reclamos abundan.
- Reconocimiento del escalafón profesional y aumento de los salarios siguen sin figurar entre las prioridades del gobierno provincial.
Que la enfermería es una rama de la medicina fundamental desde su concepción, es una máxima fuera de toda discusión. Por el esfuerzo y dedicación aportado durante la pandemia, su rol merece reconocimientos más allá de los aplausos.
Y si bien estos conceptos parecen inobjetables a primera vista, el gobierno jujeño sigue optando por recompensar tan noble tarea con actos discriminatorios, continúa precarización y evidente desinterés por estabilizar la calidad de vida de quienes hicieron del barbijo una extensión más de su rostro.
El contexto justifica a las claras una nueva convocatoria con paro y movilización incluido para los días 12 y 13 del corriente mes, aún con el día mundial de la enfermería a cuestas. Es que los motivos de festejo no abundan, por el contrario la mejor muestra de compromiso con su trabajo estará en las calles, recordándole a las autoridades que son los enfermeros quienes en gran medida han sostenido el sistema de salud que tanto (auto) elogian.
“Hemos agotado todos los recursos administrativos para logar llegar al Estado provincial, lamentablemente no ha surgido ninguna respuesta positiva a nuestros pedidos. Y por eso se han intensificado los días de lucha, el colectivo de enfermería jujeño necesita que el gobierno nos reconozca, más allá de que está fuera de cualquier cuestionamiento nuestra profesión, necesitamos que toda la comunidad sepa que el rol de la enfermería es el del cuidado de la salud” expresó la licenciada en enfermería Noelia Gaspar.
El archivo no permite malas interpretaciones: durante el clímax de la primera ola de Coronavirus en Jujuy se tramitaba casi a modo de súplica la llegada de personal especializado en la atención de pacientes críticos, y eran los enfermeros quienes debieron adaptarse sobre la marcha, manteniéndose firmes en su lugar de trabajo aún a costa de su propia salud.
Hubo ruidazos, audiencias con legisladores, constantes manifestaciones tanto en capital como interior de la provincia donde una actitud intransigente del oficialismo fue la única respuesta "Esenciales para el pueblo, invisibles para el gobierno" se volvió una cruel pero acertada interpretación.
“Nosotros hemos trabajado intensamente durante la pandemia, hemos perdido compañeros otros quedaron con secuelas, son cosas inherentes a nuestro trabajo. Pero el estado no reconoce a sus profesionales” agrega Gaspar.
Reconocer a los licenciados en enfermería debería ser prioridad, elevar los salarios que en buena parte figuran por debajo de la línea de pobreza también. Fue el Decreto Acuerdo Nº 1444-S/2020 la muestra cabal de que para Morales la vocación y el compromiso merece sanciones antes de reconocimientos.