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Lucha, superación y doloroso final de una enfermera en Jujuy

Formada en Buenos Aires, Irene Alancay había regresado a buscar trabajo, fue contratada para reforzar los equipos de salud en medio de la pandemia, pero falleció tras contagiarse de coronavirus. Desgarradora despedida de su mamá y su hijo, observando el coche fúnebre desde una ventana.

  • A una semana del fallecimiento de Irene Alancay, el testimonio de su hermana.
  • Antonia Modesta, que también es enfermera, detecta errores en el sistema de salud.
  • Nacidas en un barrio humilde de Jujuy, y se formaron para progresar.

Antes de morir, Irene Estela Alancay pasó 25 días internada en tres hospitales de Jujuy, intentando salvarse del coronavirus. Se había contagiado trabajando como parte del personal de salud que fue contratado por el gobierno local específicamente para luchar contra la pandemia.

Con 40 años, buscaba desde hacía tiempo insertarse en el sistema de salud de su provincia, a la que regresó tras recibirse de enfermera en la universidad de la Cruz Roja, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La pandemia para ella había resultado una oportunidad en la búsqueda de estabilidad laboral, pero paradójicamente acabó sellando su destino.

Según el relato de su hermana, Antonia, el trabajo que terminó costándole la vida se ejercía en condiciones precarias. “Estaba vinculada a través de un contrato basura, no tenía ni recibo de sueldo y hasta el mes pasado no había cobrado, pero ayer me llaman sus compañeros para decirme que les habían depositado 22 mil pesos, una miseria”, relata quien también es trabajadora de la salud en el hospital de niños “Ricardo Gutiérrez”, en CABA.

De acuerdo a un informe elaborado por equipos del Ministerio de Salud de la Nación, Jujuy es uno de los distritos con mayor índice de contagios en el personal de salud, que a nivel país ronda el 8% pero en la provincia del norte superó el 30%. “El hospital no los protegió como tenía que protegerlos”, lamenta Antonia.

Gastón Figueroa, compañero de Irene, habló horas después del fallecimiento y dejó entrever el impacto que causó la pérdida en el equipo del que forma parte en el hospital Guillermo Paterson, en la localidad de San Pedro. “Esto te quita las ganas de trabajar, una compañera que estuvo en la primera línea, contratada sin recibir sus haberes, con una familia que la espera y lamentablemente no la va a poder ver más”, exteriorizó.

La familia a la que hace mención Figueroa, protagonizó el martes 8 de septiembre una de las escenas más dolorosas de la pandemia. Por pedido de Antonia, el coche fúnebre que trasladaba los restos de Irene recorrió la cuadra de su casa, en el barrio Ejército del Norte, uno de los más humildes de la ciudad.

Desde una ventana, se escuchaba el llanto desolador de dos personas fundamentales en la vida de Irene: su madre de 70 años y su hijo de 7. “Fue doloroso, pero fue el deseo de mamá”, solloza Antonia.

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El impacto por una nueva pérdida en el personal de salud trascendió la provincia y alcanzó a algunos de sus colegas en la Capital del país, que un día después del deceso, marcharon hacia la Casa de Jujuy, en la avenida Santa Fe, para manifestar su solidaridad con el personal de salud por la exposición a la que se enfrentan.

“Nos dicen esenciales, nos tratan como descartables”, decía, elocuente, una pancarta, exhibida por enfermeros de distintos nosocomios de CABA, quienes cuestionaron al gobernador Gerardo Morales por el decreto que firmó – aunque luego derogó - con sanciones para el personal de salud que se negara a seguir directivas.

“Sólo estamos en la orilla de un tsunami que va a llegar a todo el país”, afirmó el ministro de salud de Jujuy, Gustavo Bouhid, en respuesta a las críticas que recibe su gestión por lo que está ocasionando la pandemia en la provincia.

“Siento que nos dejaron solos, que mi hermana se fue por un abandono, que no la auxiliaron como la tenían que auxiliar. Era una persona joven, que amaba su trabajo, amaba el hospital y confiaba en él, ojalá a nadie más le vuelva a pasar”, cerró su hermana Antonia, en una frase que parecía buscar resiliencia, para superar el dolor.

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Foto: Fb Irene Estela Alancay

Foto: Fb Irene Estela Alancay

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