Zanarini asumió como superintendente de Servicios de Salud, el organismo que administra los fondos de las obras sociales sindicales, en enero de 2020, semanas antes de que explotara la pandemia por coronavirus en el país.
Licenciado en Relaciones Industriales, vicerrector en la Universidad ISALUD y ex interventor en la Administración de Programas Especiales (APE), el funcionario había reemplazado a Sebastián Neuspiller, quien renunció tras el cambio de mando en el Gobierno.
Hombre de extrema confianza de González García y de su sucesora, Carla Vizzotti, Zanarini participaba con frecuencia de los encuentros del Gobierno para determinar las restricciones y analizar los números de la pandemia.
Sin ir más lejos, el 12 de abril pasado acompañó a Vizzotti a la reunión con la Mesa de Coordinación del Área Metropolitana Buenos Aires, en la que estuvieron presentes los ministros Daniel Gollan y Fernán Quiros, así como la titular del PAMI, Luana Volnovich.
En febrero, Zanarini fue mencionado por el propio Ministerio de Salud como una de las 70 personalidades que fueron inoculadas en el polémico vacunatorio VIP, aunque su inoculación se presumía lógica por tratarse de personal de la salud y por haber sufrido un infarto anteriormente.