"El salario no es compatible con el trabajo que hacemos", reclaman los maestros
En el marco del Día del Maestro, una docente de ciudad Perico reflexionó sobre el profundo vínculo afectivo que se construye con los estudiantes, el rol de contención emocional en las aulas y el desfasaje salarial que atraviesa el sector.
- Docente de Perico: Resaltó el vínculo afectivo y el rol de contención emocional en las aulas.
- Salarios: Reclamó que el sueldo no es compatible con la realidad ni con la labor realizada.
- Vocación: A pesar de las adversidades, el deseo de transformar vidas prima sobre lo presupuestario.
Con un marcado clima de emotividad y participación de la comunidad educativa, los maestros jujeños conmemoraron su día.
Durante la última jornada, la docente de Perico, Nelly Ajalla, compartió su perspectiva sobre la profesión y los desafíos diarios de estar frente a las aulas.
Consultada sobre el tiempo compartido con los alumnos, destacó que las largas horas de convivencia —tanto en jornadas simples como extendidas— permiten gestar lazos familiares que trascienden lo estrictamente pedagógico.
“Estamos cinco horas seguidas con los niños y se generan esos vínculos. Los conocemos realmente como si fuéramos sus padres: los gestos, las miradas, cuando están mal, cuando están con angustia o cuando traen algo de la casa que los daña. En muchos casos visibilizamos problemáticas que quizás se le ocultan a la propia familia”, expresó la docente.
Vocación frente a la asimetría salarial
Pese a remarcar el fuerte contenido afectivo y la gratificación de guiar a los niños, la educadora no evitó referirse a las dificultades económicas y al persistente reclamo por salarios dignos frente a la realidad del país y los altos costos de vida.
“El salario del docente no es compatible con la realidad ni con el trabajo que hacemos. Formamos niños, futuros ciudadanos y profesionales; si se mirara desde esa perspectiva, se tendría que tener mucho más en cuenta la labor y la tarea”, sostuvo, contrastando la situación del sector con las grandes sumas que perciben otros funcionarios públicos.
Sin embargo, concluyó destacando que la vocación y el deseo de generar un cambio social logran sobreponerse a las adversidades presupuestarias: “Elegimos esto para transformar vidas. El reconocimiento salarial y el acompañamiento son necesarios, pero a la hora de mirar, nos quedamos con el corazón del niño y nuestro objetivo de construir un mundo mejor”.