Contó que el último lunes como es habitual, se dirige a la ciudad de Palpalá con todo lo que consiguió en la semana.
En ese momento recibió una llamada de su pareja quien le preguntó si había dejado la puerta de la oficina abierta, algo que no había realizado. Entonces ella le dijo que habían entrado a robar.
De forma inmediata, volvió a su domicilio en el barrio Parque Industrial y se dio con que le habían sustraído pertenencias luego de romper las instalaciones para entrar.
De un cofre de hierro con candado, que estaba escondido, le robaron la suma total de $2.600.000.
El denunciante expuso que fue lo único que se llevaron, pese a que había otras cosas de valor en la residencia. Remarcó que sospecha de uno de los que trabaja con el en el taller, ya que sabe todos sus movimientos y también tenía conocimiento de la existencia del cofre.
Las tareas investigativas están a cargo de la Comisaría Seccional N°39 de la Unidad Regional N°4.