Deuda: Jujuy es “vulnerable a la falta de pago”
Lo aseguró una calificadora de riesgo referente en los mercados internacionales, donde la gestión Morales solicitó créditos que ahora debe devolver; 10 provincias bajaron su calificación, pero la de Jujuy es peor dado que “el 90% de su deuda es en moneda extranjera y carece de liquidez”.
El inédito endeudamiento contraído por la gobernación de Gerardo Morales en Jujuy empieza a mostrar signos de agotamiento y hay advertencias sobre la capacidad de pago del estado provincial.
El hermetismo que mantienen funcionarios y el propio gobernador frente al tema no hace más que profundizar la preocupación.
Todas han presentado peores calificaciones con respecto a mediciones anteriores, pero Jujuy es la peor calificada.
En una escala que va de “AAA” a “D”, Jujuy pasó de tener “B-” a “CCC+”.
Puntualmente sobre la situación de la provincia, los técnicos advierten que tendrá “déficits fiscales sustanciales entre 2019 y 2022” con una posición de liquidez muy débil.
El hecho de que el 90% de su deuda esté pactada en moneda extranjera agrava el cuadro. “Aunque Jujuy puede no enfrentarse a una crisis de pagos durante los próximos 12 meses, es más vulnerable que otras provincias argentinas”, expresa el informe.
Los analistas que suscriben la evaluación son Daniela Brandazza (México), Carolina Caballero, Constanza Pérez Aquino, Patricio Vimberg (Buenos Aires) y Manuelo Orozco (San Pablo).

Entre los compromisos financieros asumidos por Jujuy se encuentra el “bono verde”, que colocó en septiembre de 2017, por el que tomó prestados 210 millones de dólares del mercado financiero estadounidense (Wall Street).
En aquel momento, la provincia también había sido evaluada por la misma agencia, que calificó como “B-” su perfil crediticio, esto es, su capacidad para devolver el dinero que pide prestado.
En esta oportunidad esa calificación bajó.
El 20 de septiembre próximo, de hecho, el gobierno de Jujuy deberá afrontar un nuevo pago de intereses por esa deuda: U$S 8.841.165.
No obstante, se advierten “limitaciones estructurales, como un bajo PBI per cápita y grandes necesidades de infraestructura”.

