El operativo se ejecutó en la localidad de Rodero, Humahuaca, confirmándose condiciones extremas de desidia y crueldad animal.
Detalles del dispositivo y sanciones
La secretaria de Biodiversidad de la provincia, Ana Rodríguez, brindó detalles sobre el alarmante estado en el que se encontraron los animales: "Las vicuñas estaban subalimentadas. Se les había modificado drásticamente su sistema alimentario, sustituyendo el pastoreo libre por granos y alfalfa. Además, detectamos que estaban siendo esquiladas ilegalmente, formando parte de un negocio clandestino de venta de fibra sin trazabilidad".
Recordó que la esquila de vicuñas en la provincia está estrictamente regulada bajo la modalidad tradicional del chacu en silvestría, un proceso sustentable coordinado de forma oficial junto a 16 comunidades locales.
La funcionaria detalló además que, en una fiscalización previa, se habían contabilizado 44 ejemplares en el lugar. Sin embargo, al momento del rescate solo quedaban 42. Según los primeros informes, la falta de monitoreo y cuidado por parte del dueño propició que dos de ellas murieran tras ser atacadas por otros animales de la zona.
"La vicuña no pertenece al propietario de la tierra. Es un recurso natural de la provincia y de la humanidad. No es como una llama o una oveja; son animales en silvestría. Quedarse con ellos es equivalente a retener ilegalmente a un yaguareté o a un tapir", sentenció Rodríguez.
Los responsables del establecimiento ya fueron imputados penalmente por maltrato animal. En paralelo, el Gobierno provincial inició un expediente administrativo que derivará en multas multimillonarias, considerando el estatus de máxima protección internacional que ampara a esta especie.
El destino inmediato de las 42 vicuñas será un predio de dos hectáreas en el INTA Miraflores, donde permanecerán en condiciones de semicautiverio bajo constante monitoreo veterinario.