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¿Quién fue San Cayetano?

Según los archivos históricos podemos conocer algo sobre la vida del Patrono de Palpalá que festeja su día el 7 de agosto.

San Cayetano nació en 1480 y murió en 1547. Su apasionante vida lo convirtió en un ejemplo y en el Santo Patrono de Palpalá, lugar que cada año lo honra y celebra su día.

Su vida

Nació en octubre de 1480 en la ciudad de Vicenza, Italia.

Su padre, un poderoso Conde, poseía campos y castillos en la zona. Estudió y se recibió de Doctor en Derecho Civil y Derecho Canónigo en la Universidad de Padua, Cayetano dedicó todos esos años al estudio en las bibliotecas.

De regreso a su pueblo, construyó con plata propia una iglesia para los campesinos. Se asoció a la “Compañía del Amor Divino”, visitó enfermos, fundó un hospital para incurables, particularmente de sífilis.

Vivió en la época donde la Iglesia comenzó a dividirse. Los alemanes criticaban al Papa y liderados por Lutero, funda el protestantismo.

Cayetano se sentía molesto por la falta de ejemplo de los Obispos que solo buscaban fortuna, y se ordenó sacerdote el 30 de septiembre de 1516.

Junto a otros sacerdotes y al obispo de Carafa, fundó la orden de los “clérigos regulares”.

Atendió a los sobrevivientes de las guerras y la peste, y se transformó en el “patrono del trabajo”, al promover la creación de puestos de empleo y capacitación en oficios. En Nápoles creó el Banco Popular, para prestar dinero a las familias más humildes.

Antes de morir, el 7 de agosto de 1547, confiesa: “nada he deseado con más ganas que morir en la pobreza total”.

Fuente: De la Revista jujeña “Changuitos de Barrio” N3 y Biblioteca Popular de Jujuy

Su beatificación

Caetano di Thiene fue beatificado el 8 de octubre de 1629 por el papa Urbano VIII y canonizado el 12 de abril de 1671 por el papa Clemente X. Desde entonces, la Iglesia Católica lo reconoce como San Cayetano, el santo de la Providencia, Patrono del pan y del trabajo. Así también lo conoce el mundo, que le reza con devoción y lo celebra cada 7 de agosto pidiéndole una ayuda.

El primer milagro de Gaetano fue en Venecia mientras visitaba un hospital. Según cuentan, llegó a la cama de una joven a la que estaban por amputarle una pierna debido a la gangrena que padecía. Cayetano, le sacó la venda, le besó la pierna y le hizo la señal de la cruz. Al otro día, cuando los médicos se aprontaban para la operación, notaron que la muchacha estaba curada.

La historia del Santo también cuenta que en épocas de sequía, un campesino le pidió a San Cayetano que interceda por la falta de agua y, a modo de agradecimiento, le dejó una espiga de trigo a los pies de su imagen. Tres días después, llovió tanto que la ciudad se inundó. Cuatro décadas después, en plena crisis económica de 1930, un sacerdote llamó por teléfono a algunos fieles para aconsejarles que rezaran al Santo de la Providencia y gracias a esto muchos mejoraron su situación en la que vivían. Los comentarios de la gente, trasmitidos de boca en boca, fueron aumentando la devoción en ya consagrado Patrono que siendo noble y viendo la relación entre la corrupción y el poder, quiso vivir con total austeridad y ayudar a los más necesitados.

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