Primero se debe distinguir ambos regímenes. El monotributrista es más simple, más económico y debe pagar la cuota todos los meses. En Argentina hay alrededor de tres millones y medio de contribuyentes inscriptos bajo está forma.
El autónomo es dueño de los emprendimientos que comenzaron a crecer, por ende adquieren más responsabilidades. Tienen empleados y locales, todo eso implica otros costos fiscales.
Sobre la reforma, sería beneficiosa. “El principal cambio va a ser la actualización de las escalas. El monto máximo de facturación aumentaría un 35% y haciendo que muchos contribuyentes puedan permanecer en esté régimen”, dijo el doctor.
La diferencia está en que un autónomo paga ocho veces más anualmente que un monotributista.
“El proyecto trae un puente, para que la gente no quede estancada. Va a aumentar tres o cuatro veces el monto pero no ocho como pasarse a autónomo”
Referentes del sector esperan que sea retroactiva la aplicación de esta Ley. El impuesto sobre los ingresos brutos es la mayor forma de recaudación de las provincias.
“Es un impuesto gravoso. Se necesita de esos fondos para llevar adelante la actividad financiera”
López Chieza dejó una reflexión para el final. “Pensemos en la crisis económica que los empresarios están viviendo. No se les debería adicionar más temas fiscales. Hay que ayudarlos a que realicen su tarea”, finalizó.