La historia del jujeño que ganó un mundial de fútbol
Se trata de José Daniel “Rana” Valencia quien formó parte del plantel campeón de la Copa del Mundo 1978 disputada en Argentina. También participó del Mundial España 1982. Con la camiseta del seleccionado argentino, convirtió 5 goles en 41 partidos.
El “Rana” como lo apodaron por sus piernas delgadas, mediocampista ofensivo, nació el 3 de octubre de 1955 en San Salvador de Jujuy.
La cúspide indiscutible de su carrera futbolística fue en el año 1978 cuando fue seleccionado para representar a Argentina en el mundial Argentina 78.
Desafortunadamente no jugó la final de la Copa Mundial en el Monumental pero de todas maneras contribuyó para que la selección logre su primer mundial.
Valencia también fue seleccionado para jugar el Mundial de España 1982, pero los albicelestes tuvieron una campaña decepcionante, siendo eliminados en la segunda fase.
El “Rana” Valencia, hizo su escuela en el fútbol en la canchita del colegio Del Salvador con el cura Marcelo Gottig y también en el estadio de La Tablada, donde se crio y vivió bajo las tribunas del estadio de la Liga Jujeña de Fútbol.
Sus pasos hacia el estrellato los apuró con el diploma imaginario que le entregó Marcial Acosta cuando lo convocaba a jugar para los suplentes que enfrentaban a los titulares de Gimnasia y Esgrima de Jujuy. Prontamente lo “ficharon” para el club, no sin antes arreglar las condiciones con el “Cata”, hermano mayor de la familia, quien quería que su hermanito simplemente estudiara.
Talleres de Córdoba puso sus ojos en Valencia con una cifra millonaria para la época; y a al poco tiempo, el jujeño conquistó la gran hinchada del “Tallarín”.
En Talleres Valencia fue la figura estelar de un equipo que fue reconocido a nivel nacional e internacional, logrando el primer subcampeonato del Club en 1977, tras dos empates que condenarían al equipo cordobés al segundo puesto tras una excelente campaña
De esta manera pudo llegar a la Selección Argentina para consagrarse campeón mundial en 1978.
En el año 1986 pasó al fútbol ecuatoriano, más precisamente a LDU de Quito, donde jugó 26 partidos y marcó un gol, pero sólo se quedó 1 año, luego volvió a Talleres para jugar dos temporadas más.
En 1988 abandonó Talleres para jugar en el Club Deportivo Guaraní Antonio Franco de Misiones, después de una experiencia corta en este equipo, decidió emigrar a Bolivia donde jugó para el Club Jorge Wilstermann y después para el Club San José.
En el Club San José otra vez fue figura rutilante, llevando al equipo a ser finalista 2 ocasiones, en el Clausura 1991 y en la temporada 1992. También experimentó por primera vez el gusto de jugar la Copa Libertadores de América. Se retiró del fútbol en 1993 a la edad de 37 años.

