El cansancio y malestar está vinculado a las medidas adoptadas por el gobierno. Cierres y aperturas a destiempo, en algunos casos imposibilidades de retomar su actividad y en otros específicamente la falta de respuestas y promesas incumplidas de los funcionarios.
Esto último ha sido lo más preocupante debido a que involucró a los trabajadores de la primera línea de batalla contra el covid: personal de salud y de seguridad. Con realidades distintas, ambos sectores han protestado por las condiciones laborales en plena pandemia y principalmente la situación salarial.
Todo esto ha quedado expuesto en reiteradas movilizaciones que se concretaron en la provincia y que en la última semana y media se volvieron moneda corriente.
Aquí un repaso por las marchas más recientes en Jujuy:
Salones de eventos (25 de septiembre)
Trabajadores de salones de eventos y afines realizaron una caravana y bocinazo hacia Casa de Gobierno para solicitar la reactivación del sector. En su momento habían presentado los protocolos pertinentes para reabrir, pero desde el gobierno les respondieron "que había que hablarlo".
Barrios de Pie / comedores barriales (24 de septiembre)
Barrios de Pie llevó adelante una nueva movilización para exponer la delicada situación que atraviesan en este momento de crisis agravada por la pandemia. Piden al gobierno mayor asistencia a los comedores y merenderos que estos meses vieron un importante incremento en la demanda de alimentos y se ven obligados a gastar su dinero para darles de comer.
El día anterior, los merenderos barriales habían decidido movilizarse por las calles céntricas de la capital jujeña.
Trabajadores viales (23 de septiembre)
Los trabajadores nucleados en SITRAVIP realizaron una caravana que pasó por Vialidad y la cartera de Infraestructura, el principal reclamo es el cumplimiento del convenio colectivo de trabajo. Además denunciaron acomodos por parte del directorio de la institución.
Agencias de turismo (21 de septiembre)
Se concretó una marcha nacional del turismo por las medidas económicas que adoptó el gobierno que impactaron en la suba del dólar. Con proyecciones de reactivación sombrías los trabajadores piden soluciones concretas, entre ellas la sanción de la ley de emergencia turística, para resguardar las fuentes de trabajo.
Organizaciones sociales (17 de septiembre)
Organizaciones sociales y sindicatos movilizaron desde el Parque San Martín hacia Plaza Belgrano. Los distintos sectores reclaman por “salud, educación, vivienda digna y trabajo”.
Policías (17 de septiembre)
En un intento de calmar los ánimos, el gobierno informó que habrá ascensos a policías, además de la adquisición de nuevos vehículos y módulos habitacionales, sin embargo la cuestión salarial no quedó del todo clara y el sector temía que se trate de un simple anuncio y no haya avances. Por esta razón, como tenían previsto concretaron un nuevo reclamo en Plaza Belgrano.
Trabajadores de salud: A los repetidos ruidazos que tuvieron lugar el último tiempo en la provincia, en los últimos días hubo dos reclamos puntuales en nosocomios jujeños.
Hospital de campaña (17 de setiembre)
El principal reducto de la salud en el marco del plan epidemiológico del gobierno se incorporó a los reclamos masivos por lo situación salarial, la falta de equipamientos y las condiciones laborales precarias. Los trabajadores pedían el pago de sueldos adeudados, consideran insuficientes sus salarios y reclaman por un plus de 5.000 pesos.
Hospital Zabala de Perico (16 de septiembre)
Multitudinaria marcha por calles céntricas de Perico con concentración en la plaza central. Es el segundo reclamo que se hace y uno de los pedidos fue la mejora del hospital Zabala, además de solicitar informes sobre hacia dónde van los fondos provenientes de la Finca El Pongo.
Docentes (16 y 14 de septiembre)
Profesores recibidos el año pasado se dieron cita en el edificio de la cartera educativa que comanda Isolda Calsina para exponer su situación. Exigen el cumplimiento de la ley para que puedan inscribirse y así poder ingresar al llamado de cargos u horas que se realizan en la provincia. "Si no podemos inscribirnos, nos dejan sin trabajo", indicaron en la protesta.
Previamente, maestros y profesores concretaron una caravana y bocinazo por la educación pública en inmediaciones al Ministerio. Esencialmente solicitan a la cartera educativa parar al menos por una semana debido al nivel de estrés que tienen tanto alumnos como docentes con casos en las propias familias y la pérdida de conexión a las clases.