Las protestas y bloqueos se originaron el pasado 28 de marzo en respuesta al alza de los precios del combustible. Iniciaron protagonizadas por los transportistas, pero luego se sumaron otros gremios de trabajadores.
Las restricciones comenzaron a las 2 de la madrugada de este martes y se extenderán hasta las 23:59 del mismo día.
“El Consejo de Ministros ha aprobado declarar la inamovilidad ciudadana desde las 2 de la mañana hasta las 23:59 de la noche del día martes 5 de abril para resguardar los derechos fundamentales de todas las personas, lo cual no impedirá el abastecimiento de los servicios esenciales”, dijo el presidente peruano, Pedro Castillo, en una alocución poco antes de la medianoche.
Además, decretó el estado de emergencia tanto en Lima como Callao, “suspendiendo los derechos constitucionales relativos a la libertad y seguridad personal, la inviolabilidad del domicilio y la libertad de reunión y tránsito”.
El anuncio sorprendió a los casi diez millones de habitantes de Lima y a gran parte de la ciudadanía, ya que, al comunicarse, muchas personas ya descansaban.
Los exentos de la norma incluyen al personal de servicios de salud, agua, saneamiento, energía eléctrica, combustibles, telecomunicaciones, limpieza, servicios funerarios, transportes de carga y mercancías. Además, solo se permite la atención de las farmacias y el trabajo de la prensa debidamente acreditada, así como la movilización para la atención de urgencias médicas.
“Los trabajadores del sector público y privado realizan solo trabajo remoto, conforme a la normatividad de la materia”, concluyó el presidente Castillo.