Con el retraso de las partidas nacionales, la atención habitual de los comedores a donde acuden más de 400 personas se complejiza, obligando a poner de su propio bolsillo a las colaboradas que perciben $8500 como remuneración.
La protesta por la crisis alimentaria también se hicieron sentir en Palpalá
“Pedimos por los insumos de los comedores y merenderos, la Nación no se está haciendo cargo. Tenemos compañeros en la lista de espera, necesitamos más cupos. Esperamos aumento de sueldo, sin actualizar desde el mes de agosto, con $8500 no se puede vivir” describe Mónica Martínez.
Sujetos a la disponibilidad de fondos que envía el Ejecutivo Nacional, el actual contexto de Pandemia ha complicado severamente el sistema de repartición de fondos, recordando que de la provincia y el municipio no sale aporte alguno para la agrupación Darío Santillán.
“El Ejecutivo municipal y provincial jamás se acerca, la Izquierda una vez nos visitó. Pero jamás se interesaron por saber qué hace falta” agrega otra colaboradora.
Entre los reclamos también surge una propuesta para universalizar el IFE cuyo valor alcanza los $10 mil abarcando un universo mayor de beneficiarios similar a las Asignaciones Universales por Hijo cobradas por más de 2 millones de familias.