Días atrás, advirtieron el daño que estaban haciendo en su tarea los fríos y costos que tienen que enfrentar.
Para Julia García, la manipulación de las lluvias y las heladas que hubo en El Pongo significaron el fin de su cosecha; “no esperábamos estas temperaturas. Las lluvias llegaron muy tarde. Tiran misiles en tiempo del tabaco y retrasaron la lluvia. Sembramos varias veces porque siempre que lo hicimos temprano la lluvia fue fuerte, se lavaba el suelo, se deslizaban las rayas”.
Al tener que trabajar retrasados, las heladas llegaron temprano y se llevaron las cosechas. Perdieron choclos, coreanitos, zapallos, zapallitos, chauchas y alverjas.
Tratan de vender su producción en la feria mayorista de Perico pero “somos perseguidos por el gobierno de turno, nos dejan sin posibilidad de vender”. Por eso, Julia fue a El Remate, donde le permiten vender la producción que pudo salvar y también comidas regionales, empanadas, tamales y humitas.