Al cumplirse 6 años de aquel aberrante femicidio ocurrido en la ciudad de Palpalá, sus padres, Mónica Cunchila y Juan Rueda, renovaron su reclamo de justicia y denunciaron las trabas judiciales y la falta de respuestas institucionales que continúan vigentes.
"Hoy 24 de septiembre es un día durísimo para la familia. Cada hora que pasó lo sentimos como si fuese ese día", expresó con profunda angustia Mónica Cunchila. La madre recordó los sueños truncados de su hija, quien deseaba terminar sus estudios secundarios, proyectaba formarse profesionalmente en criminalística fuera de la provincia y soñaba con ser mamá.
Privilegios del femicida y cuestionamientos a la justicia
Uno de los puntos más críticos señalados por la familia es la situación procesal del principal responsable del crimen. Cunchila denunció públicamente que Tomás Abel Fernández, condenado por el femicidio, continúa alojado en el penal de Alto Comedero en un sector destinado a menores de edad, gozando de privilegios que no corresponden a su condición de adulto y asesino consumado.
"La jueza Medina me dijo en persona que él era un chico muy peligroso, un asesino sin piedad que sabía perfectamente lo que hacía. Ahora bien, ¿por qué lo protege? ¿Por qué el juez de ejecución no lo saca de Alto Comedero y lo lleva al penal de Gorriti con los adultos a cumplir su condena?", cuestionó la mamá con indignación, exigiendo igualdad ante la ley y un trato justo para la memoria de Iara.
Reclamo por la demora en el juicio a los policías
Otro de los frentes judiciales abiertos involucra al personal policial que intervino en las primeras horas de la desaparición de la adolescente.
Mónica Cunchila advirtió sobre el "cajoneo" sistemático de la causa que investiga la responsabilidad de los funcionarios públicos por incumplimiento de deberes y negligencia en los protocolos de búsqueda.
"Pasaron seis años y una causa que está cajoneada. Tengo que esperar que se le dé la gana a esos jueces de levantar la mano y firmar para dar fecha de juicio. Esto tiene que ser un ejemplo para la provincia de Jujuy: funcionario que no cumple tiene que ser juzgado", enfatizó.
Impacto de la Ley Iara y la lucha colectiva
A pesar del dolor y el desgaste institucional, los padres de Iara destacaron la importancia de mantener viva la memoria de su hija a través de la concientización y la aplicación de la normativa que lleva su nombre.
Señalaron que si bien la Ley Iara impulsó un mayor registro de denuncias sobre violencia de género en Palpalá, todavía falta una profunda tarea de capacitación en las fuerzas de seguridad y los ámbitos educativos para evitar que las víctimas sean revictimizadas o desoídas al momento de radicar una denuncia.
Por su parte, Juan Rueda envió un mensaje de fortaleza a otras familias que atraviesan situaciones similares en la provincia: "Nos querían ver caídos, pensaban que nos iban a voltear, pero acá estamos. A pesar de tanto dolor, seguimos enteros, de pie y peleando por justicia".