A contrarreloj, se define el traslado de Milagro Sala
Este viernes se vence el plazo para que la dirigente detenida sea nuevamente beneficiada con la prisión domiciliaria, por orden de la Corte Suprema; la justicia ordinaria evalúa posibles destinos. “La casa del dique aún no ha sido desmantelada”, dijo el juez Pullen Llermanos, aunque evitó adelantar indicios de su decisión.
Milagro sala volverá a ser trasladada para cumplir arresto domiciliario en las próximas horas.
Lo solicitó la Corte Interamericana de Derechos Humanos y lo ordenó, en consecuencia, la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El argumento esencial del organismo internacional se basa en la posibilidad de ocasionarle un daño irreparable a la dirigente mientras se encuentra detenida en forma preventiva, sin una condena firme que despeje reparos sobre esa situación. Para ello, sus integrantes evaluaron el deterioro de la salud mental de Sala.
Si bien la Corte Suprema ratificó que la prisión preventiva es correcta, también ordenó que se cumpla con el mandato del organismo interamericano.
El razonamiento fuera del país es el siguiente: si Milagro Sala llegara a ser absuelta en todas las causas que pesan en su contra, se la habría detenido injustamente, con el riesgo de ocasionarle un daño psicológico irreparable.
En este contexto, la fecha límite para atender ese mandato es el viernes 15 de diciembre.
Es por ello que la justicia jujeña trabaja contrarreloj para resolver el modo en que será cumplida la orden de los tribunales superiores.
El juez Pablo Pullen Llermanos, uno de los dos jueces que dictaron prisión preventiva en contra de Sala, explicó que hay un trámite relativamente complejo por delante, dado que cuando se revocó la prisión domiciliaria concedida en el mes de agosto, la defensa de la dirigente apeló tal decisión ante la Cámara de Casación.
Por ese motivo, la decisión reciente de la Corte encontró al juez Pullen Llermanos, de primera instancia, sin los expedientes en su poder. Por tal motivo, quienes decidan el mandato de la Corte podría ser propio tribunal de Casación.
Por otro lado, el gran interrogante para quienes siguen el caso es donde será el nuevo destino de Milagro Sala. Las opciones, en principio, son dos: nuevamente la casona del dique La Ciénaga o bien su domicilio real hasta antes de ser detenida, en la calle Gordaliza del barrio Cuyaya.
Pullen Llermanos evitó adelantar que posición tiene respecto de este planteo a resolver.
Si aclaró que la casona del dique permanece con toda la estructura de seguridad que se colocó en su momento para custodiar a Milagro Sala. “Esto no quiere decir nada, sólo estoy respondiendo una pregunta”, aclaró el juez.
El próximo viernes, de acuerdo a los plazos establecidos por la Corte Interamericana , deberá tomar una decisión.

