Sobremesa 08-09-22Néstor Martiarena
Y aunque parezca descabellado para un programa de entrevistas políticas como Sobremesa (Canal 2), la referencia para nada peca de desatinada. Ya sea revisando los sucesos recientes de esta pequeña provincia norteña o del país en su conjunto, la crisis institucional brota por donde se mire. Si a esta incipiente observación académica incorporamos conceptos modernos como globalización, rompiendo el molde que hasta hace 30 años predominaba, parece incuestionable que el primer mandatario jujeño apela a modelar los estamentos políticos y sociales bajo una receta anticuada.
“En realidad hoy se debe hablar de extituciones, porque están estalladas hacia fuera, el control de las mismas se ejerce de manera abierta. Particularmente en Jujuy entramos en conflicto, porque en un mundo de democracia ampliada y compleja, Morales sigue manejándose como en el siglo XVII al mejor estilo Luix XIV”, ejemplificó Martiarena.
Se maneja de un modo concentrado, en cascada y eso genera malestar, hacia abajo las conducciones de todos los estratos de la sociedad civil se acostumbren a esa lógica autocrática y verticalista que indudablemente es un enorme retroceso en cuanto al sistema de valores Se maneja de un modo concentrado, en cascada y eso genera malestar, hacia abajo las conducciones de todos los estratos de la sociedad civil se acostumbren a esa lógica autocrática y verticalista que indudablemente es un enorme retroceso en cuanto al sistema de valores
Y aunque la crítica tiene un funcionario objetivo, el ex candidato a concejal por el FDT también invita a la sociedad a realizar una autocrítica tras permitir una profundización de la “fractura institucional”, cayendo en el juego de la politizada grieta ideológica donde la empatía parece un concepto tan abstracto como difícil de alcanzar.
La longeva disputa del intendente periqueño Luciano Demarco con el Ejecutivo provincial por el reparto equitativo de fondos coparticipables, surge a media entrevista como un ejemplo fácilmente reconocible de sumisión, crónica de un reclamo airado que ante la presión del castigo inminente se convierte en una respetuosa suplica, un acto que denota violencia.
Es como una identificación con el agresor, una persona pidiendo permiso intentando usar la palabra y del otro el acto directamente en un Estado cuasi fascista donde ante el intento de negociación la reacción del gobierno es callar la boca, mediante un acto llámese recorte de fondos o acta contravencional Es como una identificación con el agresor, una persona pidiendo permiso intentando usar la palabra y del otro el acto directamente en un Estado cuasi fascista donde ante el intento de negociación la reacción del gobierno es callar la boca, mediante un acto llámese recorte de fondos o acta contravencional