La causa, comandada por el Juzgado Federal de Jujuy y ejecutada por personal de Gendarmería Nacional, culminó con siete personas detenidas —todas pertenecientes a un mismo clan familiar— y el secuestro de un voluminoso cargamento de más de 61 kilos de cocaína.
El quiebre del operativo ocurrió sobre la Ruta Nacional 9, a la altura del control de la Sección Tres Cruces (Escuadrón 21 "La Quiaca"). Allí, tras el seguimiento de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos, se interceptó un vehículo sospechoso.
Durante la inspección, un perro detector de narcóticos marcó la presencia de la sustancia, hallándose 58 paquetes acolchonados dentro del torpedo y los zócalos acondicionados del rodado.
A raíz del procedimiento vial, la Justicia Federal ordenó 12 allanamientos simultáneos en San Salvador de Jujuy, La Quiaca, General Güemes en Salta y el establecimiento penitenciario federal donde el líder del clan continuaba coordinando la logística de acopio, transporte y distribución mediante un teléfono celular.
Además del millonario cargamento de droga, las fuerzas de seguridad incautaron una importante estructura logística y de fuego: 12 vehículos (incluidos dos camiones), 40 celulares de alta gama, US$ 26.000 dólares, más de $1,6 millones de pesos, una pistola, dos chalecos antibalas y municiones de calibres pesados (9 mm y 7,62 mm).