Miguel Morales es la expresión amoral del relato
El dirigente del FUP que hace meses presentaba a Fellner como el representante del mal, tras su designación en la Secretaría de Trabajo, ahora lo elogia como si fuera el papa Francisco.
El FUP, Frente de Unidad Peronista, llevó a Miguel Morales a ser hoy el secretario de Trabajo de la Provincia, un puesto clave para las aspiraciones políticas de cualquier dirigente que entiende que estar en contacto con el trabajador y brindarle repuesta a sus necesidades, es lo lógico para conseguir su voto.
En la solicitada, el FUP de Miguel Morales cae en una serie de contradicciones que ameritan el más duro análisis desde lo moral y desde lo ideológico. Perón siempre habló de la convicción, del proyecto político, de ideologías y decía “Tenemos una ideología y una doctrina, dentro de la cual nos vamos desarrollando. Algunos están a la derecha de esa ideología y otros están a la izquierda, pero están en la ideología”.
Hoy parece que ciertos militantes desconocen lo que es la ideología o el pensamiento peronista y se mueven impunemente de un sector a otro; depende de la conveniencia o la “vianda” y no de sus convicciones.
En esta publicación, Morales hace una encendida defensa al gobierno de Fellner. Apelando a los archivos, Miguel Morales en julio del 2013 decía todo lo contrario, que Fellner era un desagradecido, porque nadie hizo lo que él realizó por el gobernador, sin embargo Fellner firmaba la expulsión de Morales como afiliado del PJ.
Pocos meses después, ese pensamiento cambió totalmente. Ahora, en esta solicitada que publican los diarios, dice que Fellner es un gobernador tolerante e imbatible y además es reconocido a nivel nacional por su capacidad.
También decía tiempo atrás: “Estoy convencido de que Fellner y su grupo está de retirada y junto a Jenefes son empleado de Rivarola que es el jefe de esta organización y cuyo poder económico es más fuerte que la convicción política”. Agregaba Miguel Morales: “Si me quieren callar están totalmente enfermos”, e invitaba a la militancia a levantarse contra este poder. Pero además, Morales dice que “la oposición pretende exigir lo que ellos nunca hicieron ni a dar, lo que es rendir cuenta”, cuando en realidad nuestro gobernador hace 12 años no rinde cuentas de lo que hace.
En realidad, “un Estado absoluto frente al cual el individuo sería relativo”. El Gobierno Argentino, por el contrario, tiene fe en las instituciones democráticas del país porque ellas son la resultante de su proceso histórico, y porque nacen y se apoyan en la participación de todos los ciudadanos ‘en la soberanía del Estado’. Por lo tanto esa soberanía o ese Estado deben ser respetadas y respeto significa rendir cuenta de lo que se hace con sus fondos.
Hace algunos meses, Morales decía: “Fellner tiene un entorno que no le permite ver la realidad”, además denunciaba que “en el gobierno de Fellner, entre otras cosas, en el Tribunal de Cuentas, se arreglan los entuertos, las muertes también se arreglan y todo se arregla en Jujuy”. Pedía, instaba casi con desesperación, “si la provincia no reacciona terminaremos como Catamarca”.
Quizás los nuevos "pactos de gobernabilidad" permitan aprobar las cuentas. Pero posiblemente cuando se abra la rendición haya muchas sorpresas que nos recordarán a la caja de pandora.
Además, Morales insta a que la oposición tenga responsabilidad política porque los tiempos así lo exigen. La realidad es lo que puede hacer una buena vianda, que tuerce a la moral y te hace abandonar principios y convicciones. Es penoso aunque diga Morales que el peronismo no es viandero.
Tanta enjundia confunde a la gente, al afiliado y al peronismo y Miguel Morales debería cambiar. “Los hombres son útiles en la medida de su capacidad y su buena intención. El hombre bien intencionado, aun cuando no sea muy capaz, suele servir” solía decir Perón.

