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María Eugenia Bernal: “La prevención forma parte de una política de salud"

La diputada nacional afirmó que se avanza en el tratamiento legislativo de los proyectos de Ley para despenalizar el consumo de droga en el país, destacando que hay que conocer cuál es la realidad de Argentina.

La legisladora del Frente Para la Victoria, sostiene que hay que cambiar el paradigma  y que el debate que se está dando en relación a la despenalización de la droga, tiene que ver con la descriminalización del adicto. Bernal sostiene que las cárceles estaban llenas de jóvenes y de adultos que simplemente consumían y que no formaban parte de una cadena delictiva. 

En diálogo en exclusivo con Radio 2 aseguró que en esta etapa son muchos los proyectos ingresados y cada uno toma un aspecto particular. “Algunos hablan de tenencia o cultivo para el uso personal;  otro, el proyecto planning atiende la necesidad de que el adicto en recuperación tenga un trabajo genuino y obliga al Estado  o a las empresas privadas a proporcionar trabajo; otros hablan de la parte terapéutica. Lo interesante de todos estos proyectos es que después van a ser convocantes de un dictamen; no va a ser uno sólo. Nos hemos permitido, escuchar y conocer todas las voces hasta dar la opinión como se conoce en términos técnicos el dictamen”.

Destacó que para llegar a legislar hay que conocer las realidades del país, Latinoamérica y el mundo.  “El otro acuerdo al que hemos llegado en estas dos semanas es poder hacer  algunas diferencias de mayores conocimientos de lo que pasa en nuestro país y en el resto del mundo, y en Latinoamérica, porque una cosa es el uso de droga, otra el abuso; una la adicción y otra el narcotráfico. Hasta ahora tenemos un tipo de normativa que es prohibitiva en todo sentido. Prohíbe el narcotráfico, pero también prohíbe el uso personal; la tenencia en cualquiera de los casos, en la casa, fuera, en un cigarrillo. Lo que ocurre es que la ley prohibitiva no ha evitado el incremento de uso de droga y tampoco ha frenado el narcotráfico, lo que quiere decir que hay que revisar algo” subrayó.   

Bernal subrayó el aspecto de saber escuchar todas las voces involucradas con esta problemática, para poder avanzar en la sanción de una ley. “El primer acuerdo es la discusión; el segundo la diferencia conceptual entre un usuario de droga, un adicto, y lo que es alguien vinculado al narcotráfico. El tercer acuerdo tiene que ver con  todas las cuestiones vinculadas al uso o de tenencia de droga que  requiere una mirada sanitarista, una política de salud. La adicción forma parte de una política de salud”.

También revalorizó el aporte de la Justicia para tomar con mayor amplitud el concepto de descriminalización. “Lo que expuso Zafaroni en su largo relato, que la Justicia debe dedicarse a los temas más profundos del tráfico de drogas, o sea al narcotráfico en sí como un hecho delictivo, como hecho que trae muerte. Dejar los recursos judiciales abocados a eso, para que la sanidad, las políticas de el Estado se fortalezcan y puedan trabajar sobre el adicto. Porque las medidas prohibitivas cuando llevan a un adicto a la cárcel, no baja el consumo o su adicción, entonces el Estado pierde la posibilidad de reincorporar a un adicto, ponerlo en un tratamiento real, acompañarlo en este proceso y en esta enfermedad”.

En este aspecto, destacó que debe existir una articulación de las políticas que tiene el Estado en este momento. “Estas políticas de internación o tratamiento, están muy vinculadas con la actual ley que es totalmente prohibitiva. Entonces hay aspectos que no son integralmente tratados o que si está la técnica, todavía hay dificultades de hacerlo. Por lo tanto, no estamos preparados, pero si tenemos muchos lugares que están desarticulados también. Hoy en día un adicto muchas veces no va a los lugares donde tiene tratamiento por temor a la denuncia,  porque sabe que está penalizado. Una de las cuestiones que plantea la justicia, es que quitarle la penalidad, o la estigmatización de delito, sobre aquel que consume en forma privada y personal, ayudaría mucho a la contención y a la búsqueda de un tratamiento apropiado”.
 
También resaltó la necesidad de distinguir y no liberar las cadenas de droga porque nadie quiere que la gente se drogue. “Aquí hay una cuestión seria. Uno puede hablar de que a una parte de la cadena se le quita la pena, pero eso no es despenalización, no se libera la cadena entre el consumidor, el que la vende, el narcotráfico más grande. Se libera una parte de esa cadena, esa parte es solamente el consumidor y en un acto muy privado. Entonces se prefiere tomar el concepto de descriminalización, porque despenalizar sería quitar y liberar en toda la cadena”.

En síntesis, dijo que la idea es que haya una ley que proteja esa minoría. “No quiere decir que esto sea una anarquía, porque precisamente, como ocurrió con el matrimonio igualitario todo el mundo pensó que salían y se casaban. No es así. Estamos hablando para cuestiones de minoría, porque no todo el mundo es adicto. Para tranquilidad de la iglesia, que existan estas leyes, no quiere decir que los diputados estén de acuerdo con que la gente se drogue. No quiere decir, porque exista la ley, vamos a decir todos que hay una libertad absoluta.  El estado a veces es laico, tiene que dar soluciones para minorías también, si no hay una complicación de fondo, que generalmente la cárcel está llena de chicos, los perejiles como se llama. Y los demás están libres,  algo pasa. Ahora la iglesia, el estado, la familia y la escuela, vamos a tener que comprometernos, no sólo en una política preventiva, sino también de concientización que tiene que ver con una segunda etapa de la prevención para evitar este flagelo”.


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