Las leyes de desprecarización laboral dejan más dudas que certezas
El reclamo de los dirigentes gremiales por la situación de trabajadores que prestan servicios al Estado, por remuneraciones insignificantes y planes sociales, se profundizó este año y fue motivo constantes medidas de fuerza.
Ante esta situación, el Gobierno de la provincia ofreció como respuesta un paquete de leyes que se encuentran actualmente en estudio por los diputados provinciales, con la supuesta intención de avanzar en la regularización progresiva de todas aquellas personas que se encuentren trabajando en el Estado en condiciones precarias.
Sin embargo y pese a las expectativas que se generaron en buena parte de los trabajadores, empiezan a surgir cuestionamientos y desconfianza tanto en diputados de la oposición como en los propios dirigentes gremiales, que temen que se trate de una nueva estrategia por parte de los funcionarios para dilatar el conflicto y postergar las soluciones en el tiempo.
Los antecedentes no ayudan a la confianza en el Gobierno. Sobran los ejemplos en donde esta misma gestión creó comisiones de trabajo, reuniones informativas o plenarios, en donde se analizaban distintas problemáticas surgidas de la coyuntura, a sabiendas de que no había medidas efectivas disponibles para avanzar en soluciones.
Ahora, el paquete de leyes que se encuentra en manos de los diputados, ya fue discutido con intendentes y sindicalistas, sin que se observen respuestas concretas para los jornalizados, convenios, planes sociales, pil u otras variantes de contención laboral que creó el Estado para absorber la mano de obra ociosa de la provincia.
Las leyes de desprecarización laboral ¿representan una solución o son otra estrategia para patear la pelota hacia adelante?

