Jorge Altamira, “La transición hacia el 2015, con este escenario es complejo”
El dirigente y fundador del Partido Obrero, evaluó la situación del país desde la óptica de los trabajadores, planteando un escenario complejo hacia el 2015. Habló de una nueva devaluación del peso y el pago de la deuda.
En este contexto, y en conversación con Radio 2 Altamira anticipó: “Parece inminente una mega devaluación del peso, porque el Gobierno está rascando de todos lados, pero evidentemente no tiene todo el dinero para hacer frente al pago de la deuda, hasta el final del mandato de la actual presidenta y se va a provocar necesariamente una devaluación”.
El Partido Obrero llevará a cabo un Congreso Nacional para debatir la situación en torno a la crisis que vive el país hasta ahora. “Es un Congreso pero con ambiciones un poco más amplias. Es un congreso del movimiento Obrero y de la Izquierda, en el entendimiento de que en las últimas elecciones el gran caudal de votos que hemos recibido no solo a nivel nacional, sino en particular en provincias como Salta, Mendoza, Jujuy, Rio Negro, demuestran que el electorado trabajador, tradicionalmente votante del peronismo, se inclina hacia el Frente de Izquierda de los Trabajadores y esta es una señal de una nueva etapa histórica, donde el movimiento obrero se une o se fusionan para operar como una alternativa política de orden general. Me refiero a que en Argentina gobiernen los trabajadores y no que simplemente seamos objetos permanentes de manipulación de los grandes grupos económicos”.
Este nueve escenario, se plantea por un descontento en el electorado que apoyó al Kirchnerismo, asintió Altamira al destacar además: “En la medida en que nosotros nos esforzamos por explicar que este fracaso tiene su razón y que nosotros representamos a una alternativa y que el kirchnerismo sirve a intereses que son antagónico a los trabajadores, y que los trabajadores deben tener una representación propia, sentimos vivamente esta realidad.
También coincidió en que probablemente no sea el comienzo de la génesis, para cambiar el modelo de país, pero indudablemente es un aspecto absolutamente fundamental. “Piense los siguiente, la deuda esta se contrae a mediados del régimen militar, por lo tanto estamos hablando de 1978; estamos en el 2014, hemos pagado repetidamente esta deuda. El gobierno nacional se jacta de haber pagado como 170 mil millones de aquella deuda de la dictadura que heredó Alfonsín, que era alrededor de 40 mil millones y hoy estamos en los 240 mil y subiendo, entonces la Nación no lo puede pagar. Hay que señalar algo muy importante; quién tiene el 60% de esa deuda, no el capital extranjero, lo tiene el capital nacional. Es decir que el trabajador, el pueblo argentino paga un tributo a sus propios capitalistas que tienen en su poder la deuda en dólares. Esta es una cosa completamente intolerable. Tenemos un freno interno y el ajuste de la Argentina, de la Nación, del País, es un ajuste que se carga enteramente del pueblo que trabaja”.
Consultado acerca de cómo se hace para frenar esta situación, el histórico dirigente de la izquierda afirmó: “No se trata de una receta; tenemos un planteamiento, cuál es: cuando una país entra en un periodo de crisis de la cual los trabajadores no son responsables, pongámonos de acuerdo en algo y lo hemos propuesto en el Congreso Nacional y en varias legislaturas, que se repartan las horas de trabajo en función de una menor producción sin tocar el salario de los trabajadores. Usted piense que la industria automotriz en una década ganó como nunca en la Argentina y la presidenta dijo más de una vez que se la llevaron con pala; tienen los recursos como para afrontar esta crisis y no que paguen los trabajadores. En vez de despedir y suspender que se repartan las horas de trabajo, seis horas entre todo el mundo, sin afectar el salario. Si la crisis es transitoria, es prácticamente sobrellevable de la parte patronal. Si la crisis es más profunda, hagamos el debate de cómo se sale de esta crisis, ¿o se pretenderá que el trabajador quede desocupado durante años?”.
Jorge Altamira aclaró que este debate es necesario, “porque en un país con tatas necesidades, la producción en vez de faltar, sobra al punto de que se despide gente. Segundo, el tema de la inflación está ligado a la deuda; el Gobierno está pagando la deuda externa con emisión de dinero. Los dólares que entrega para la deuda, los compra emitiendo moneda, emitiendo pesos. Luego cuando esos pesos exceden, los absorbe pagando una tasa de interés del 30%, es decir que a la deuda que pagamos hay que sumarle la nueva deuda por el 30% para absorber la plata que hemos emitido para pagarla”.
¿Cómo imagina la transición hacia el 2015 con este escenario? se le preguntó al dirigente del PO. “Indudablemente es complejo, pero el problema es el siguiente: quién pilotea esta transición. Yo no puedo simplemente como dirigente del Partido Obrero y del Frente de Izquierda, tirar algunas recetas. El que las aplique, tiene que estar consustanciado con ellas. Si usted observa lo que dicen Massa, Scioli y Macri, hay que devaluar el peso y como consecuencia de la devaluación provocar el ingreso de nuevos capitales, que permitan pagar la deuda que tenemos en la actualidad, es decir endeudarnos para pagar la deuda existente. Con un gobierno de esas características, la transición será tumultuosa. Ahora si me dice cómo haríamos los trabajadores, primero tendríamos que conseguir la voluntad y el apoyo masivo, de nuestras propuestas que son las que aplicaremos como gobierno. Ahora no lo va hacer ni Cristina Kirchner, ni Kicilof, porque están planteando exactamente lo contrario”, afirmó.

